De más a menos: la caída de Oliveira

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Alberto Becerra | A Coruña | - 12:00

En agosto, cuando el balón echó a rodar, era fácil prever que Nelson Oliveira sería el delantero titular del Deportivo. Meses después, vemos que nos equivocábamos, y que, salvo que su rendimiento dé un giro de 180 grados, muy lejos está eso de suceder.

No sé si el milagro será posible o no, porque por mucho que todos lo deseemos, solo el tiempo, la actitud del equipo y las circunstancias de la competición lo dirán; pero lo cierto es que, si algo dejó claro el partido del pasado sábado ante el Real Madrid, es que la posibilidad de terminar la temporada con un poco de dignidad aunque, finalmente, nuestros deseos no se conviertan en realidad, es palpable. El conjunto deportivista completó los mejores 45 minutos de toda la temporada, en los que creó buenas jugadas, marcó un gol y generó más ocasiones de peligro y, en definitiva, tuvo a un todopoderoso Real Madrid hecho a golpe de talonario contra las cuerdas; y, si no se ganó, fue porque faltó definición en determinados momentos, porque la mala suerte en el capítulo de las lesiones se cebó con los nuestros hasta el punto de no permitirle a Fernando Vázquez llevar a cabo los planes que tenía durante el partido, y porque el Real Madrid, pese a quien pese, si algo tiene es pegada. A diferencia del Deportivo, le bastan muy pocas ocasiones para hacerte un roto y eso nunca hay que olvidarlo.


Pero más allá de todo eso, lo cierto es que el sábado volvió a quedar demostrado que muy poco es lo que pide la afición deportivista a cambio de su incansable fidelidad y ánimo hacia los suyos: solo sudar la camiseta y darlo todo por un escudo y unos colores, con total y absoluta independencia de que la pelotita quiera o no entrar. Es algo que ya muchos sabíamos y conocíamos, otros, casi recién llegados, habrán observado por primera vez el sábado y alguno de los que se pasa demasiado tiempo en el banquillo debería advertir cuanto antes mejor.

Así, tras el partido, Fernando Vázquez fue preguntado por Nelson Oliveira y no dudó en subrayar que le parecía un delantero de mucha calidad. Yo tampoco lo dudo: cuando comenzó la temporada era fácil atisbar que le acabaría quitando el puesto de titular a Iván Sánchez Rico ‘Riki’ por la técnica que posee y su falta de contemplaciones a la hora de disparar desde cualquier sitio, algo muy valorado en un equipo que padece desde hace años una importante sequía goleadora; sin embargo todos los que pensábamos eso nos equivocamos y José Luis Oltra nunca terminó por decidirse a darle la titularidad, a lo que ayudó la inmensa campaña de un Riki que, en caso de no seguir, busca salir de aquí por la puerta grande.

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Así que con el paso del tiempo fuimos viendo a un Nelson cada vez más gris que poco o nada aportaba como revulsivo: pases erróneos, pérdidas de balón absurdas, imprecisiones constantes, etc. Sin duda, un rendimiento cada vez más bajo que contrasta con el de Riki, que ya alcanzó los 10 goles este año y se ha asentado en la titularidad. Por lo tanto, la competencia bien entendida dice que el delantero portugués debería de trabajar el doble para ganarse la confianza del entrenador, y dada su breve estancia aquí, recibir los aplausos y elogios del público deportivista.

Fernando Vázquez apuntaba en sala de prensa tras el partido que, quizás, lo que necesitase Nelson fuese ser titular. Probablemente sí; pero eso no se da por decreto, sino que hay que ganárselo, y precisamente Riki es ejemplo de ello, ya que fue revulsivo durante muchos años en este equipo, a la sombra de jugadores como Xisco, Adrián, Lassad, o Arizmendi. Dudo que el luso quiera desperdiciar su paso por España de mala manera, así que es hora de que muestre sus cualidades; porque todos, desde muy jóvenes, han de aprender que en el mundo del fútbol nadie regala nada, ni siquiera los grandes adjetivos; y pronto, muy pronto, puedes pasar de ser considerado un jugador talentoso, prometedor y de futuro, a convertirte en una auténtica mentira para muchos; y eso, al final, cuesta sacárselo de encima y pesa demasiado.