Diakité: concentración, agresividad y contundencia

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David de la Peña, periodista especializado en fútbol internacional, analiza las características del defensa francés y repasa su paso reciente por la Fiorentina.

Tras una larga carrera en el fútbol italiano y un breve paso por la Premier League, Modibo Diakité (Bourg-en-Bresse, Francia, 2 de marzo de 1987) firmó por el Deportivo ya con el mercado de fichajes cerrado para reforzar el centro de la zaga. David de la Peña, periodista especializado en fútbol internacional, colaborador de This is Fútbol (Cadena COPE), y que sigue muy de cerca la actualidad de la Fiorentina, nos trae un perfil sobre el futbolista y repasa las funciones que desempeñó la temporada pasada.

PERFIL MODIBO DIAKITÉ, POR DAVID DE LA PEÑA

Diakité llegó en el pasado mercado invernal a la Fiorentina, y en esa segunda mitad de la temporada jugó con cierta regularidad. No se asentó como titular, pero Montella le utilizó para cubrir eventuales bajas (Roncaglia, Tomovic, Gonzalo Rodríguez y Savic). Sirvió para cubrir estos cuatro perfiles porque jugó, bien como central -tanto con tres centrales como con dos-, o bien como lateral derecho, en línea de cuatro. En el contexto Fiorentina, Diakité tuvo un problema bastante básico: su capacidad con pelota. La idea de Montella obliga a un primer pase por abajo -que generalmente ejecuta Gonzalo Rodríguez- pero inevitablemente algunas veces la pelota salía hacia el exterior, y ahí el francés es más limitado. No tiene un primer control limpio, ni una buena lectura para, con el balón en los pies, elegir bien al siguiente receptor. Es decir, el principal riesgo que puede surgir con él son algunas pérdidas no deseadas si la salida pretende hacerse en corto. Sin embargo, y para compensar en este aspecto, Diakité tiene una conducción relativamente productiva, por lo que en ocasiones solventa situaciones de presión alta a través de ella.

Esto está estrechamente relacionado con sus condiciones físicas. Su salida es bastante explosiva -de ahí que pueda eliminar a algún rival conduciendo y luego entregar a un compañero cercano-, aunque, lógicamente, estas condiciones ofrecen mayor productividad cuando se trata de defender. Entre los aspectos negativos, está el hecho, y esto es bastante relevante, de que no hablamos de un defensor con especial intuición con respecto a su posición y lo que está sucediendo en la jugada. No brilla por su anticipación ni por salvar situaciones gracias a su posicionamiento, aunque, y a pesar de ello, sabe acabar siendo útil. En primer lugar, su actitud ayuda. Es decir, no le falta concentración a pesar de no ser un gran lector de situaciones, y desde luego no le falta agresividad y contundencia. Lo lógico es que tenga que recorrer más metros de lo debido en sus acciones defensivas, pero no duda nunca y lleva esas acciones al extremo. Es persistente y comprometido. Y, por último, sus mejores aptitudes, que están relacionadas con la fuerza. En acciones de cuerpo a cuerpo, tanto chocando en carreras relativamente largas como en acciones de juego aéreo, es competente. Su velocidad y fuerza le permiten salir victorioso bastantes veces, por lo que compensa esos errores de lectura.

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