#SerDeLosQueGananEsMuyFácil

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Tras unos días convulsos y de mucha información, Marco Antonio Sande, periodista de la Cadena Cope, valora toda una situación que ha dejado en el ojo del huracán a los Riazor Blues y a una parte importante de la afición deportivista.

Marco Antonio Sande | A Coruña

Los Riazor Blues no son una marca maldita, pero tienen una marca maldita en sus entrañas y deben extirparla: la violencia. Nada de todo esto se soluciona sin una profunda reflexión de autocrítica. Es el momento de regenerarse, de unirse y comprometerse de forma explícita al grito de toda persona civilizada: ¡#NOALAVIOLENCIA!.

Han participado en más de una “riña tumultuaria” y no siempre han sido emboscadas. Deben saber que si deciden transitar por ese camino se encontrarán con el rechazo firme y decidido de todos nosotros. Sin excepción. #ConmigoQueNoCuenten.

Pero el ejercicio de autocrítica también debe ser plural, porque la violencia está en todos los sectores de la sociedad. El insulto es violencia, el desprecio es violencia, el cinismo es violencia, el acoso mediático es violencia… #NoMeTomesPorTonto.

Debe saberse que no todos los Riazor Blues son delincuentes. El que no tenga un amigo en los Blues que levante la mano. Y si no lo tienes, háztelo mirar. Son, en general, cojonudos. Y ninguno de los chicos a los que me refiero entiende la violencia como un método de solución para nada. El resto ya es calaña y los propios Riazor Blues deben señalarla y apartarla. #RiazorNoEsTuSitio.

Al Consejo de Administración le sobran sentencias y le faltan preguntas. Deben defender al deportivismo. A todo el deportivismo. Exijan respuestas, como hacemos todos… ¿Quién o quiénes asesinaron a un hincha del Deportivo de forma tan vil y despiadada? ¿De dónde salieron más de doscientos salvajes “armados hasta los dientes” por las calles de Madrid? ¿Quedaron con la intención de matar a algún aficionado blanquiazul? #QueremosRespuestas

Dejarse llevar por un puñado de señores a los que dentro de 19 días y 500 noches les importará un bledo el Deportivo de La Coruña es ir directo al precipicio. Hay que echarle coraje y explicar a las instituciones del fútbol que no pueden depositar aquí sus negligencias. Empezaron contando que los Riazor Blues planificaron metódicamente su llegada a la capital de España, eludiendo unos controles que jamás existieron, y se acabó demostrando que salieron de donde siempre, con el bus de siempre, para llegar al lugar de siempre. #NoMásMentiras.

Lo sabemos todo de los Riazor Blues, pero apenas nada del Frente Atlético. ¿Estamos seguros de que solo eran hinchas del club rojiblanco? ¿Es verdad que hubo menores implicados? ¿Es cierto que participaron miembros de “ultraderecha de varios países buscando repercusión global… con unas intenciones muy claras: matar”? ¿Solo se atiende a preguntas que se hacen más allá del Bierzo? #MeanPorNosotrosYDecimosQueLlueve.

Se inventaron una versión en la que Jimmy se vio acorralado y se lanzó al río preso del terror. La autopsia determinó que recibió “golpes exteriores muy evidentes en cabeza, cara y zona abdominal que podrían haber sido originados con un objeto contuso”. Y que falleció “de parada cardiorrespiratoria derivada de importantes heridas”. Destacando también que “padeció una fuerte hipotermia por los minutos que pasó en las aguas del Manzanares”. #MienteQueAlgoQueda.

En 19 horas y 500 minutos se pasó de: “a mí me cuentan una versión de los hechos que habla de una emboscada”, para llegar a: “estas son unas medidas provisionales y simbólicas”, y acabar en: “los Riazor Blues no van a volver al estadio”. #ComoTeDigoUnaCoTeDigoLaO.

El aliento de los Riazor Blues ni se tapa con una lona ni se silencia con música. Instalar una lona en Riazor es una ofensa. Así de claro. El Consejo necesita un poco más de calle y menos palmas en la espalda. Sacúdanse a algún tiralevitas de encima que les irá mejor. Desconozco si la medida ha sido por ignorancia (sospecho que sí) o por intención (tampoco lo puedo descartar), pero la idea es totalmente desacertada. Ya bastante tienen ustedes con los errores de la pelota, como para ocuparse de las torpezas de los pelotas. #NoALosTiralevitas

Por mucho que se le cierre la puerta a los Riazor Blues, acabarán entrando. Porque son un sentimiento. Y las emociones traspasan puertas, lonas y decibelios. “Son un berro de onte, hoxe e mañá”. El Deportivo necesita un consejo… y no soy yo el más adecuado para darlo. Pero creo que los Riazor Blues necesitan a Riazor, y Riazor a los Riazor Blues. #UniónYCompromiso.

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