Segunda División: de la Liga bipolar al todos contra todos

Estos últimos años, la superioridad del Barcelona y el Real Madrid en la Liga española e incluso en el mundo entero, derivó en una competición dónde los dos grandes van por un lado y los otros 18 por otro. Incluso dentro de esos 18 hay grandes diferencias, tanto en presupuesto como en masa social, que provoca que casos como el del Levante de este año suponga una sorpresa descomunal.

Con el descenso del Deportivo hemos descubierto una Liga distinta. En la Lida Adelante, si el último gana en casa del líder es algo que entra en el pan de cada día. Ganar cuesta sangre, sudor y lágrimas y pocos partidos se resuelven por la vía rápida. Lo hemos podido ver con el propio Deportivo, con encuentros que dominaba con comodidad y que se le terminaron complicando.

En Primera, el líder le saca 21 puntos al décimo, un Atlético de Madrid que se suponía fuerte este año. En Segunda, y con una jornada más, esa misma distancia se la saca el líder al colista. Aquí no podemos hablar nunca de zona tranquila, ya que o te juegas el descenso o luchas por meterte en el playoff de ascenso, algo que evita que muchos equipos se dejen ir en las últimas jornadas.

Además de eso, las encerronas están a la orden del día. Campos estrechos y con el público encima, como El Collao o Santo Domingo, en los que la presión ambiental es enorme. O todo lo contrario, estadios vacíos en los que a veces da la sensación de estar jugando una ‘pachanga’. Entre unos y otros, todos los equipos llamados a luchar por ascender a Primera se dejan puntos preciosos que al final de temporada siempre pueden acabar echando de menos.

Otro de los atractivos de la competición son los duelos regionales. Este año hemos recuperado el derbi gallego, pero no es el único. En Alicante, Hércules y Elche vuelven a vivir un duelo por la hegemonía de su región, mientras que Cartagena y Murcia, siempre ‘peleados’, disfrutan de nuevo del derbi tras el ascenso pimentonero.

Los cuatro equipos catalanes y los cuatro andaluces también tienen sus días marcados en el calendario, mientras que Valladolid y Numancia, después de que el Salamanca haya caído a Segunda B, se disputan el honor de ser el primer equipo de la Comunidad Autónoma más grande de España, Castilla y León.

En definitiva, que entre la igualdad y la rivalidad, la Liga Adelante no permite una jornada de respiro. Si te descuidas, pierdes el ascenso en un campo en el que no te esperas, o desciendes a Segunda B cuando el objetivo eran los puestos altos. El Deportivo parece haber superado la época de aclimatación a la categoría, pero no debe descuidarse si la temporada que viene pretende volver a codearse con los grandes.

Álvaro Santaeufemia

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