Martín Ochoa parte esta pretemporada como un canterano atípico en el Deportivo. Lucirá todavía dorsal del Fabril, pero como ya apuntó Fernando Soriano recientemente, es jugador del primer equipo «a todos los efectos». El delantero busca retomar su aportación al grupo donde una operación le obligó a dejarla el año pasado: «Estoy feliz por haber vuelto a entrenar y con muchas ganas. Estoy muy contento. Era un problema grave de lo que me tuve que operar, ya lo expliqué el año pasado. Estoy feliz por haberlo resuelto«.
El canterano recuerda cómo vivió la segunda mitad de temporada tras pasar por el quirófano: «Siempre hay dudas. Empezó bien, estuve poco tiempo parado. Empecé a entrenar al mes y medio, pero es una operación dura y luego tuve varias lesiones. Pero todo eso ya está olvidado. Es un año nuevo».
Ochoa está centrado en la pretemporada y no se marca más objetivo que convencer a Idiakez… sin importarle con quién tenga que pelear por el puesto: «El club confía en mí y yo en ellos. Busco seguir entrenando día a día lo mejor posible, tengo que demostrar en los entrenamientos y en los partidos. Estamos hablando del Deportivo. Te van a traer siempre competencia, siembre va a haber porque es un equipo histórico. No me preocupa. Será bueno para el club, para la afición y para los resultados».
Y es que, al menos de momento, el goleador no se plantea otra cosa que no sea vestir la blanquiazul, incluso cuando le preguntan por la posibilidad de salir cedido como ha sido el caso de Diego Gómez u otros compañeros que pueden seguir la misma vía este verano: «Aún no lo sé, estoy entrenando lo mejor posible. Estoy concentrado en el entrenamiento de hoy y en el partido de mañana ante el Pontevedra. Ya se verá».
