Luego de un mes de enero que se antojaba complicado por los rivales a los que se enfrentaba, el Deportivo dio la cara ganando a tres de los cuatro primeros clasificados y regresando a los puestos de playoff tras estar fuera de ellos durante casi toda la primera vuelta. Con la llegada de febrero llegarían las fichas de primer equipo para Mella y Iano, y los goles y resultados positivos se le comenzarían a caer del bolsillo a los coruñeses, ganando los cuatro partidos con 17 goles a favor y solo dos en contra.
En la primera contienda del mes Riazor recibiría a un Fuenlabrada que no pisaba A Coruña desde el polémico partido, aún en segunda, del año 2020. El Dépor se pondría en modo apisonadora con dos goles, uno de Pablo Martínez y otro de Davo, en el primer cuarto de hora. El choque se complicaría para los locales a los 24 minutos, cuando el colegiado expulsa de manera directa a Davo por una supuesta agresión.
Con uno menos el Deportivo continuó con su superioridad en el terrenos de juego y a la hora de partido Yeremay, servido por David Mella, anotaría el tercero del encuentro. A falta de cinco minutos para el pitido final el Fuenlabrada recortaría distancias, pero dos minutos después Lucas Pérez, tras una carrera desde el área propia hasta la rival, acabaría con las ilusiones de los madrileños sellando la victoria con el cuarto gol. Este primer encuentro serviría como preludio a lo que ocurriría a lo largo de un mes en el que se sucedieron las goleadas.
La consagración del ‘efecto piña’
Seis días después del recital contra el Fuenlabrada, el cuadro coruñés visitaría Logroño en un partido que sirvió para demostrar que los últimos partidos no fueron un espejismo.
A los diez minutos, Lucas Pérez aprovechó un rebote para abrir el marcador y, tan solo, nueve minutos después Mella se inventaría un golazo desde fuera del área con su pierna izquierda que pondría el 0-2 en el electrónico. En la celebración, el canterano dejaría una imagen para el recuerdo tras festejar con una piña lanzada por el público, simbolizando así la unión del vestuario y la afición tras un primer tramo de temporada duro. Antes del descanso y tras una gran presión de Villares, Lucas, de nuevo, ampliaría la ventaja ante una SD Logroñés inoperante ante el gran partido de los visitantes.
Tras el refresco, los coruñeses continuaron con su exhibición ofensiva y, los delanteros, Iván Barbero y Raúl Alcaina se unirían a la fiesta, anotando un gol cada uno para endosarle ‘una manita’ a los riojanos.
El gol 50 de ‘O Neno’ de Monelos
El Dépor buscaría su quinta victoria consecutiva, por primera vez en la temporada, en la visita del Tarazona a Riazor. Tras una primera mitad de pocas oportunidades en la que las defensas se impusieron, Mella hace una jugada individual en la banda derecha para servirle, en bandeja de plata, el gol a Barbero. Con el resultado de 1-0 regresarían los equipos de los vestuarios. El Tarazona saldría a morder buscando el empate y, tras una buena jugada colectiva, lo encontraría por medio de Álex Gil en el minuto 56.
Los blanquiazules no se quedaron de brazos cruzados y respondieron menos de diez minutos después con un inapelable cabezazo de Pablo Vázquez al fondo de la red. Los coruñeses seguirían atacando en busca de un gol para la tranquilidad que terminó encontrando Lucas Pérez. El capitán llegaría a la cifra de 50 goles como deportivista tras ajustar una falta al palo derecho de la portería de Salvi Carrasco. Para poner el broche de oro al encuentro, Alcaina sentenciaría con el 4-1 a escasos minutos del final en el que fue, por surrealista que pueda parecer por el resultado, el partido más igualado del mes.
En el último duelo del mes, Iván Barbero regresaba a Tajonar para enfrentarse al equipo del que provenía, Osasuna Promesas. El atacante de Roquetas de Mar hizo efectiva la ley del ex, anotando un hat-trick a sus antiguos compañeros en menos de 50 minutos. Lucas, para seguir con su racha a lo largo de este mes, anotaría de penalti el cuarto, cerrando así un febrero inmejorable para él en el que marcó y asistió en todos los encuentros, despidiéndolo con cinco goles y seis asistencias en cuatro partidos.