El Deportivo – Levante fue un día de emociones fuertes en Riazor. Al ambiente enrarecido por la despedida de Lucas Pérez y el malestar de parte de la afición con la dirección deportiva blanquiazul, se unió un partido en el que el equipo de Gilsanz fue superior durante muchas fases del encuentro, pero volvió a ser condenado por la falta de puntería y los errores en defensa:
Ovación para Lucas Pérez, amago de reproche para la directiva

El minuto 7 fue el momento de que prácticamente todo Riazor rindiera homenaje a Lucas Pérez. Durante un minuto, buena parte de los presentes ovacionaron al coruñés. Al finalizar hubo un amago de ‘directiva dimisión’ que fue respondido con pitos que silenciaron el cántico.
Sin puntería

Al Deportivo le costó romper el cerrojo del Levante, pero acabó pisando área con frecuencia. No era el día de los atacantes, especialmente de Barbero, que tuvo dos apariciones en la primera parte en las que no logró resolver.
¿A dónde vas?

Helton fue el protagonista negativo de la tarde. Falló en los dos goles, uno de ellos con una salida a destiempo que dejó la portería vacía. Ya antes había repetido con Morales robándole la cartera y teniendo que ser salvado por Ximo Navarro.
Lo que cuesta marcar un gol en Riazor

Tuvo que ser Villares, tras una genialidad de Yeremay y varios rebotes, el que firmara el empate momentáneo en el marcador. Hasta 26 disparos del Deportivo para dirigir únicamente 4 a portería.
El futuro es hoy

La nota positiva fue para Kevin Sánchez y Diego Gómez, otros dos jóvenes canteranos que volvieron a tener minutos con el primer equipo. La salida de Lucas y la presencia de ambos escenifica el relevo y el cambio de guardia que ahora dirigen Yeremay y Mella como buques insignia.







































































