El Deportivo sumó los tres puntos este fin de semana después de vencer al Albacete en un partido que por tramos fue ajustado. Sin embargo, el conjunto blanquiazul tuvo la calma suficiente para mantener a raya a los atacantes manchegos con Ferllo a un gran nivel bajo los palos. El extécnico del Dépor ABANCA Manu Sánchez analiza las claves del partido, con especial énfasis en la grada.
1. El ambiente de Riazor
«Hay que darle la razón a los que pedían más naturalidad y esencia en el fútbol y menos bachateo», explica Manu. Una atmósfera que recordó a otros tiempos: «Hace muchos años que no veíamos salir a los equipos con el sonido ambiente de Riazor porque siempre hay música. Eso ha contagiado el ambiente maravilloso durante todo el partido. Cuando las cosas no iban bien ha habido un ambiente que se ha contagiado a todo el estadio. Ha habido un ecosistema fantástico y los jugadores lo reconocieron en zona mixta. Felicidades a los que dieron ese paso adelante para hablar con el club y la Federación de Peñas. Felicidades al club por escuchar y tener esa sensibilidad con el aficionado. Creo que todos salimos ganando».
2. Yeremay. La magia.
«Es un futbolista del que siempre hay que esperar algo. Incluso en una temporada que no es brillante, con partidos grises. Estamos hablando de un futbolista que marca goles importantísimos para el equipo para abrir el marcador o que deciden los partidos». El Dépor empezó muy bien tratando de hundir al Albacete con una presión tras pérdida agresiva muy efectiva «hasta que llegó la jugada del gol, que es para poner en las escuelas con esa mal llamada pared, que es un pase de apoyo». Hasta el posible penalti de Zaka «el Deportivo regaló media hora de buen fútbol. A partir de ahí se descoloca un poco y el ‘Alba’ se estira un poquito. Vino la jugada del gol anulado, que puede calificarse de faltita, pero está bien juzgada esa acción.
3. Una segunda parte compleja
Después del paso por los vestuarios, el equipos salió «temeroso y contemplativo». Los de Alberto González cambiaron de sistema con un triple cambio y dieron un paso adelante que casi le cuesta un disgusto a los coruñeses: «No es normal y el Deportivo no debería permitir que todos los rivales nos acaben encerrando. Es un error el mantra de que todos los rivales aprietan, pero lo tienen interiorizado. El Deportivo tiene a jugadores para tener el balón no para defender. Si tienes el balón como en la primera parte no lo tiene el rival y es otra forma de defender. Es algo a lo que se le puede dar una vuelta. Hay que interiorizarlo, pero va en el ADN del míster».
El apunte de Manu
El tramo final fue más tranquilo y la plantilla agradeció el apoyo desde la grada: «Desde la curva les reclamaron que fueran y cantaron con ellos. Los futbolistas reconocieron a toda la afición y eso es un detalle muy importante». Así las cosas, pudo verse una nueva imagen de unión sobre el césped.