El Albacete ha dado un paso más en su protesta arbitral tras la derrota sufrida ante el Deportivo en Riazor. Apenas veinticuatro horas después de que su entrenador, Alberto González, pidiese “un poco de respeto” en sala de prensa, el club manchego ha emitido un comunicado oficial en el que muestra su malestar por varias decisiones arbitrales.
En el texto, el Albacete recuerda que mantiene “una relación fluida y de aprendizaje mutuo” con el Comité Técnico de Árbitros, analizando tanto acciones propias como de otros encuentros de LaLiga y Liga EA Sports. Sin embargo, considera que en las últimas jornadas se han producido decisiones que consideran perjudiciales.
Más allá del partido disputado en Riazor, el club menciona acciones como el “penalti cometido sobre Lazo en Zubieta” o una mano no señalada en el Nuevo José Zorrilla. En lo relativo al encuentro ante el Deportivo, el Albacete se centra especialmente en el gol anulado a Víctor Valverde, una decisión que califican de “muy difícil de comprender”.
“Nada más finalizar el partido, desde el Club se trasladó al CTA nuestro malestar ante esta y otras decisiones del colegiado del encuentro de ayer, que entendemos son incompatibles con el trato equitativo que se debe mantener hacia los dos equipos”, señala el comunicado.
Además, el Albacete anuncia que presentará alegaciones ante el Real Federación Española de Fútbol para que se retire la cartulina amarilla mostrada a Agus Medina en el último lance del encuentro. Según el club, “las imágenes de televisión son incompatibles con la redacción del acta”, en la que se recoge que el jugador “se deja caer al suelo, simulando haber sido objeto de falta”.
Por último, el comunicado también hace referencia a la proyección de imágenes en el videomarcador durante una acción en la que el Deportivo reclamó penalti por mano. El Albacete afirma haber iniciado un proceso de reclamación ante los órganos competentes de la RFEF y LaLiga por un supuesto uso indebido de las imágenes en los videomarcadores, al considerar que estas prácticas pueden “aumentar la presión ambiental sobre los equipos arbitrales” y condicionar la toma de decisiones.