El Deportivo recibe este sábado (16:15 horas, LaLiga TV Hypermotion) a un rival que guarda una curiosa mala racha a estas alturas de la temporada. Y es que, pasadas ya 26 jornadas, la SD Eibar no sabe lo que es ganar lejos de Ipurua, lo que la convierte en el peor visitante de la categoría. Pese a ello, las confianzas son mínimas en el vestuario blanquiazul, que esta misma campaña ya se ha llevado un disgusto con una Real Sociedad B que llegó a A Coruña en una situación prácticamente igual. Ese es ahora el aviso a caminantes y el reflejo en el que se miran los armeros y que los coruñeses no quieren ni imaginarse.
El filial txuri urdin visitó Riazor a las órdenes de Jon Ansotegui cuando todavía no había sumado de tres fuera del País Vasco. De hecho, sus únicos puntos los había sumado entonces como local, pero ante el Dépor logró un sorprendente 0-3 con goles de Gorka Carrera, Jon Balda y Gorka Gorosabel. Un sonoro tropiezo que suponía también la segunda derrota seguida para los de Antonio Hidalgo después de haber caído ante el Castellón de Pablo Hernández unos días antes.
Lo cierto es que, pese a ganar al Albacete hace dos jornadas, los números como anfitrión son bastante mejorables en el cuadro herculino: cinco victorias, cuatro empates y tres derrotas. Así las cosas, esto se traduce en que es el decimoquinto clasificado si dependiese de lo sumado en casa; muy mejorable teniendo en cuenta que el objetivo a final de temporada no es otro que pelear por el ascenso
Curar las penas
Unos días después de caer en Castellón, la intención del Deportivo es recuperar la confianza y aprovechar el duelo ante el Eibar para recuperar el buen camino. «Toca apretar y responder en casa. Gracias a los deportivistas desplazados por acompañarnos. Seguimos, juntos», publicó en Instagram Mario Soriano. Un mensaje compartido por otros compañeros como Adrià Altimira o Álvaro Ferllo también a través de las redes sociales, demostrando que ha calado en el vestuario.
