La explanada de Riazor amaneció este domingo con el mismo color que a 600 kilómetros tiñe la plaza Marcos Fernández de Valladolid, el blanquiazul. El RC Deportivo montó su propia Fan Zone a los pies del estadio para que la afición que no viajó pudiese vivir en común la previa de un partido que puede devolver al Deportivo a Primera División ocho años después.
El ambiente es de fiesta desde primera hora. Familias, peñas y deportivistas de todas las edades llenan la explanada compartiendo el momento, con bufandas, banderas y camisetas convirtiendo el entorno del campo en un punto de encuentro. Una previa cívica y festiva que demuestra que el deportivismo quiso acompañar al equipo aunque la cita se juegue lejos de casa.
El motivo de la concentración está en Valladolid. El Deportivo se mide al Real Valladolid (18:30 horas, jornada 41 de LaLiga Hypermotion) con la primera bola de partido para certificar el ascenso. Al equipo de Antonio Hidalgo le basta con ganar: llega segundo, con tres puntos y el golaverage a favor sobre el Almería a falta de dos jornadas para el final.
La explanada funciona este domingo como una grada al aire libre, el lugar donde A Coruña ha decidido reunirse para acompañar al equipo en una tarde marcada en rojo en el calendario deportivista. Mientras Valladolid se llena de blanquiazul, la ciudad responde desde su estadio.


















