Fernando Soriano fue uno de los invitados al Especial Fin de Temporada de A Balón Parado, celebrado el pasado miércoles 3 de junio en el Espacio Avenida ABANCA. El director deportivo blanquiazul abordó, en los micrófonos de RiazorTV, todo tipo de temas relacionados con el presente y el futuro del Deportivo. Además de la posible renovación de Ximo o aclarar los rumores de la posible marcha de Yeremay, también alabó a otros futbolistas como Nsongo Bil y narró cómo vivió la histórica temporada del regreso del Deportivo a la élite.
La dificultad de acertar con los fichajes y la evolución de Bil
«Lo más difícil de nuestro trabajo es, cuando firmas a un jugador de fuera, verlo en en proyección, en Riazor, en el nivel que es la Segunda División, con los compañeros.. hay veces se tiene un ese pelín de miedo sobre si responderá o no responderá. No es lo mismo entrar a un vestuario con tus compañeros de siempre, de tu misma edad, que entrar a un vestuario con gente que te saca 17 o 18 años, con diferentes personalidades, egos… Muchas veces no sabes cómo va a reaccionar al adaptarse a esa situación. La progresión que ha tenido Bil ha sido brutal. Desde que él entra en el vestuario con una humildad y una cara de buena persona increíble, que lo es, ha sido capaz de ganarse a todo el vestuario, cómo han ido ayudándole a medida que ha ido dándole Antonio más y él ha ido respondiendo con mejor rendimiento. Pero podríamos irnos atrás, nada más llegar, con Óscar no terminaba de entrar, entraba ratos. Llegó Manuel y poco a poco fue ganándola y ha ido superando etapas. Creo que nos ha ganado a todos por lo que representa, pero también por el fútbol. En el último partido en Valladolid es una barbaridad lo que hace«.
Sin exceso de euforia en los buenos momentos ni de pesimismo en los malos
«El fútbol te lleva a sensaciones positivas o muy negativas, por eso intento mantenerme estable para lo bueno y para lo malo. Prefiero las celebraciones que hemos vivido que lo que se vivía el año pasado, sabiendo que el cargo que ocupamos tiene una exigencia y requiere un rendimiento. Hay momentos buenos para celebrar y otros menos buenos».
Un equipo estable durante toda la temporada y los partidos clave ante Andorra y Valladolid
«No estoy en la montaña rusa tampoco, he visto al equipo bastante estable. En eso soy bastante precavido. Todos veíamos el partido del Andorra como un rival incómodo, la forma de jugar que tenía… de todos los análisis que habíamos hecho en partidos anteriores, sabíamos que era la forma de jugar que el equipo estaba siendo peor a la hora de contrarrestar. Veíamos que era un partido clave para el futuro. Luego se dio esa circunstancia de resultados y vamos a Valladolid con esa calma de que veíamos al equipo confiado, pero con esa angustia de que tienes un margen que no quieres usar, no querías llegar aquí con esa necesidad imperiosa de ganar. Al final, en Valladolid salió un partido bueno, no es de los mejores que hemos hecho, pero ante un rival que se jugaba poco. Los rivales nos lo pusieron más fácil de lo que pensábamos al principio. Muy contentos. Menos mal que fue solo una semana, porque si llegamos a celebrar durante dos semanas o tres no sé cómo hubiéramos terminado«.
Lo primero que pensó tras el ascenso
«En estar con la gente, con los compañeros de trabajo que han pasado muchas horas y no se ven. Está claro que los protagonistas y lo importante son los jugadores y los técnicos, pero el grupo de trabajo que hay detrás que se está formando… sufren, si cabe, mucho más que los jugadores. Estar con ellos, con las familias -que también padecen nuestro sufrimiento- y con la gente que son los que hacen que esto sea tan grande, tan bonito de vivir, y son los que dan esa emoción y esa alegría. Verles tan felices… también tiene una responsabilidad, para el futuro te das cuenta de lo que significa para muchísima gente y hace que tú te encargues un poquito más de intentar hacerlo lo mejor posible«.
La gente le pregunta por fichajes
«A ver los fichajes ahora, siempre curiosidades de qué va a venir y qué va a pasar. Pero yo muchas veces llevo gorra, intento pasar un poco desapercibido, pero bueno, casi siempre son preguntas de ese tipo. A ver los fichajes, no se vende este jugador, ¿qué pasa con este? Situaciones a las que nosotros le damos un poquito más de normalidad, pero entiendo que en muchos momentos la gente tenga esa inquietud y ese querer saber«.
Sin acaparar focos
«Es la creencia de lo que pienso, que lo verdaderamente importantes y los protagonistas son los jugadores, lo prefiero así. Nosotros estamos para, en un momento determinado, recibir las críticas y que el jugador esté lo más tranquilo para lo bueno y para lo malo. Si es para algo, para lo bueno, porque eso va a aumentar su rendimiento y su su nivel. Nosotros somos un apoyo, unas personas que tenemos nuestra decisión. Ahora llega un momento en el que tienes que tomar decisiones importantes, pero con los que la gente disfruta y quiere ver, son a ellos. Nuestro trabajo es un poquito más a la espalda, esa es mi forma de verlo. Hay otros directores deportivos que optan por otro modelo, es mi forma de ser. Cuando era jugador también pensaba que las personas que estaban alrededor pues tendrían que ceder ese protagonismo. Ahora es a mí al que me me toca estar atrás».
Una presión en el mundo del fútbol de la que intenta aislarse
«He convivido con ella mucho tiempo porque, desde los 18 o 19 años que estoy en el mundo profesional, aprendes a convivir en que tu trabajo es público, en que tu trabajo lo valora la gente. Yo intento aislarme, recibo información, por ejemplo tengo a Manu que si es algo muy grave o muy serio me informa, sino intento no leer ni escuchar, no porque no en un momento terminado podáis decir cosas interesantes, sino porque al final te condiciona, parece que no, pero condiciona muchas veces la opinión. Tengo un grupo de trabajo alrededor que ya me dan sus opiniones, son críticos y me dicen si algo está bien o mal. Dentro de eso puedes valorar también de gente que que lleva ven muy de cerca y tiene toda la información. Luego tengo la información de lo que yo veo del día a día, del entrenamiento. Yo todas mañanas entro al despacho del staff, hablo con Antonio, veo a los jugadores, desayuno con ellos… Está claro que dispongo de una visión, de una información que es la que intento manejar para que la toma de decisión sea lo más correcta. Tenemos una ciudad deportiva en la que es un privilegio entrar ahí y prácticamente vivo allí. Me levanto a las ocho de la mañana, cojo el coche y voy para allí. Hay días que salgo a las siete u ocho de la tarde, hay días que a lo mejor salgo un poquito antes, pero prácticamente te sirve como un lugar de tranquilidad, de paz, de poder analizar las cosas y pensarlas bien. Es cierto que el día más presionante es el día del partido, primero por el resultado y luego porque el entorno es cuando hace ruido de verdad, cuando lo sentimos. Es el día en el que más expuesto te sientes, pero llevas conviviendo con esta parte mucho tiempo la solemos llevar bien».
Reuniones individuales con todos los jugadores
«Me gusta ir por partes. El haber ascendido una semana antes me permitió que la última semana la dedicara un poquito al staff. Por supuesto con Antonio (Hidalgo) y valorar la gente que lo rodeaba, estamos muy contentos, pero vemos que la exigencia va a ser mayor y necesitamos en un momento determinado ampliar o mejorar los recursos que teníamos en esa parcela. Van a continuar los mismos, incluso ampliaremos en una o dos personas el staff. Una vez que ya tienes entrenador, staff, ya paso a jugadores, que tocó ayer y hoy. Ya he hablado con todos los que han estado aquí, me faltan los que están cedidos. A partir de ahí ya toca alguna salida, si tienen contrato empezar a trabajarla, y valorar el mercado y la planificación de plantilla para intentar hacer el mejor grupo posible para afrontar el reto que tenemos. Me gusta hacerlo muy cara a cara porque siempre hago lo que a mí me gustaría que me hicieran, no a todo el mundo le puede parecer bien. Me gusta sentarme con ellos, tranquilos. Media hora, 20 minutos, quince, algunos que con dos minutos es suficiente porque ya tienes más más contacto durante el año… Hacemos una valoración de lo que ha sido la el año, de las cosas que creemos que se han hecho bien y las que se han hecho mal. Luego se habla de de futuro, al jugador que continúa se le informa de pretemporada, qué se va a hacer, dónde, cuáles son las fechas, se le habla del plan de trabajo que tiene que llevar durante el verano… Al que no va a continuar… pues son momentos humanamente delicados«.
Sobre las celebraciones de Mella tras el ascenso
«Por suerte ya había pasado ese momento de máximo riesgo (de su lesión de rodilla) y estábamos estábamos tranquilos, se podía haber lesionado de otra cosa (entre risas). Intento adaptarme a los chavales. Más que complicadas, son diferentes. Fui padre joven y tengo hijas de esa edad más o menos».
