El mercado de fichajes ha traído de vuelta a Galicia a un viejo conocido del deportivismo como Rafa de Vicente. El centrocampista malagueño, que cuenta ya con 33 años, se ha convertido este jueves de forma oficial en nuevo jugador de la SD Compostela, con lo que la próxima temporada jugará bien cerca de A Coruña, aunque con la camiseta blanca y en un estadio diferente como San Lázaro. Así las cosa, volverá a una tierra que conoce bien después de jugar en el Deportivo en la campaña 2021-22.
Al club herculino llegó en un verano de transición después de un curso complicado para los coruñeses, que lograron la ‘salvación’ en Primera Federación en un año de muchos cambios con la reestructuración de la categoría de bronce. En cambio, a él no le había ido tan mal y estuvo a punto de jugar en Segunda División de conseguir el ascenso con un UCAM Murcia del que era capitán. No pudo ser y el destino le unió al Dépor, que también había fichado a Borja Jiménez como nuevo entrenador.
En Riazor no logró tener la continuidad esperada en las alineaciones, jugando 25 partidos en los que solo pudo disfrutar de la titularidad en siete. Sin embargo, en lo colectivo tampoco pudo haber final feliz, pues la final del playoff de ascenso se escapó en casa ante el Albacete Balompié. Desde entonces ha pasado por varios equipos: UD Sanse, Marbella, San Fernando y La Unión Atlético, sumando minutos en Segunda Federación.
El Compos, de vuelta en Segunda Federación
Rafa de Vicente llegará a un equipo que tendrá como primer objetivo del curso lograr la permanencia en una división a la que vuelve tras el ascenso. El paso por Tercera Federación ha provocado varios cambios en la plantilla, que busca ahora veteranía con la llegada del exdeportivista.
