El Deportivo se quedó con un punto ante el Elche en el día de su vuelta a Primera División en un Riazor enrarecido que por zonas era más naranja que blanquiazul. La falta de rodaje en la primera jornada de liga evitó que se pudiese ver una versión al 100% de los dos equipos, pero pudieron sí pudieron apreciarse algunas ideas del equipo de Antonio Hidalgo ya con los nuevos fichajes plenamente incorporados.
1. La presión sobre la salida de balón
La primera intención del Deportivo nada más saltar al campo era saltar a pares a la hora de presionar la salida del balón del Elche, pero ese salto se quedaba en los central, sin llegar al portero Matías Dituro. Eso ofrecía mucho tiempo la Elche para pensar y armar una buena salida de balón ‘marca de la casa’ de los ilicitanos: un equipo muy dinámico, con capacidad para desordenar -como así hizo- al Dépor y generar hombre libre.


2. Un bloque medio demasiado a la expectativa
Una vez superada esa primera línea de presión, los jugadores de Antonio Hidalgo encontraban en el 4-2-3-1 la forma de defenderse con los extremos estrechos para evitar el juego franjiverde por los pasillos interiores. En caso de que se buscase esa vía, la respuesta era más agresiva de los coruñeses, tratando de forzar el pase y de ahí volver de nuevo a la situación de parejas mencionada en el punto anterior. Sin embargo, falta un punto de agresividad en esas situaciones para poder robar.

3. Daño en las sobrecargas exteriores
Al darle mucho tiempo a los centrales del Elche para pensar, uno de los jugadores interiores siempre aparecía en carril exterior generando dudas de quién debía saltar. Una situación que se daba sobre todo en la izquierda con Houary, al que Mario no perseguía para no despoblar carril central. Así comenzaban a ganar terreno los visitantes, que se hicieron poco a poco con el control del esférico.

4. Ajuste con estructura asimétrica
Debido a la imposibilidad de robar en las situaciones de bloque alto, Hidalgo opta por juntar al equipo más atrás en ese 5-3-2 asimétrico con el delantero del lado derecho, alternando entre central izquierdo y pivote del Elche. Alti, no demasiado acertado en esta primera jornada, se encargaba de la defensa de todo el carril derecho para saltar a las sobrecargas de Houary o bien hundirse con Valera si el marroquí participaba dentro.

5. La salida de balón propia del Dépor
Construcción en los inicios para centrales y mediocentros, con los laterales fijando muy alto de forma que se generase espacio para conducciones. La distancia de relación era muy corta entre Amatucci y Mario Soriano buscando juntar pases, atraer a rivales y liberar a un Ede que terminó el partido con 7 conducciones progresivas, según los datos de Opta.

6. Búsqueda de superioridades
Esa era la intención en último tercio por el sector derecho, con Ximo Navarro y Alti rotando uno en amplitud y el otro fijando a Valera. Mientras, uno de los delanteros tenía la misión de fijar a Víctor Chust y Jensen situarse entre líneas. El Dépor fue capaz de encontrar situaciones progresivas y de centro al área en este sector.

7. La gran amenaza de Aubameyang
En la situación del gol destaca la inteligencia para posicionarse justo en el intervalo entre Affengruber y Sangaré. El timing del desmarque para no caer en fuera de juego, la clase en el control y la calidad para utilizar la pierna menos hábil, rapidísimo, y rematar cruzado. Pero también hay que darle un valor importante al pase de Amatucci, plano, tenso y justo en la trayectoria de carrera del delantero. Una acción impecable de ambos futbolistas.

