En el mundo del fútbol hay despedidas dolorosas y marchas difíciles de superar. Precisamente eso es lo que le ha sucedido al Huesca con la marcha de Antonio Hidalgo el pasado verano. El actual técnico deportivista es una figura muy querida en El Alcoraz, donde regresará este domingo (16:15 horas, TVG) y aún no han encontrado su remplazo. Desde su marcha, hace menos de un año, tres entrenadores diferentes han estado al frente del banquillo aragonés y el equipo ha pasado de luchar por entrar en playoff a ocupar puestos de descenso.
Antonio Hidalgo asumió el reto del banquillo azulgrana en un delicado momento para el equipo. Tras haberse disputado diez jornadas de la campaña 2023-24 el conjunto altoaragonés era penúltimo con siete puntos y una única victoria. El mal arranque condenó al Cuco Ziganda, que fue sustituido por Antonio Hidalgo.
El técnico catalán consiguió darle un lavado de cara al equipo y, finalmente, el desenlace fue feliz. El Huesca consiguió la permanencia a falta de una jornada por disputarse y terminó la temporada con un colchón de cuatro puntos sobre los puestos rojos. La salvación le aseguró su continuidad en El Alcoraz, renovando de manera automática para la temporada 2024-25.
En su segunda campaña al frente del banquillo maño, el equipo dio un paso adelante de la mano de su entrenador. Pasaron de luchar por evitar el descenso a ser uno de los candidatos a ascender. Un espléndido inicio de temporada, con tres triunfos en las tres primeras jornadas, colocó al equipo líder de Segunda División y lo hizo soñar con regresar a Primera.
A lo largo de la temporada se mantuvieron en la zona alta, llegando a ocupar puestos de ascenso directo a falta de 13 jornadas para el final del curso, pero esta vez el desenlace no fue el deseado. Un irregular final de campaña lo hizo caerse de manera definitiva de los puestos de playoff tras la trigesimosexta jornada.
Una salida voluntaria para la que el Huesca no ha encontrado reemplazo
Antes de la última jornada de campeonato, Antonio Hidalgo anunció -en una emotiva rueda de prensa- su salida del Huesca. El técnico de Granollers no aceptó la oferta de renovación planteada por el conjunto oscense para poder poner rumbo al Deportivo. Desde su marcha, el banquillo de El Alcoraz ha tenido tres inquilinos diferentes, pero ninguno de ellos -al menos hasta la fecha- ha podido hacer que el equipo remonte el vuelo.
Sergi Guilló comenzó la temporada con energía y su buen arranque permitió que el cuadro oscense pisase puestos de playoff en tres jornadas diferentes. Esta dinámica no se alargó en el tiempo. El equipo se cayó por completo y -tras cinco jornadas sin vencer y con el descenso pisándole los talones– el sustituto de Hidalgo fue destituido en noviembre.
Al ilicitano le siguió Jon Pérez Bolo, quien siguió la misma suerte que su predecesor. Después de diecisiete jornadas al frente no fue capaz de darle la vuelta a la situación y también fue despedido. Su lugar lo cogió Oltra, quien tomó las riendas del equipo de cara a este final de temporada, aunque sin éxito por el momento después de no vencer en sus primeras cuatro citas.
