Arnau Comas fue uno de los titulares en la cita copera de esta semana ante el Mallorca. Tras dos partidos de Liga en los que el Deportivo encajó seis goles, el central catalán -en rueda de prensa- aseguró que ante el conjunto balear, el Deportivo volvió «al orden que había faltado en los últimos dos partidos». El zaguero aseguró además que el vestuario sale reforzado de la cita intersemanal y repasó las particularidades del próximo rival al que se enfrentan, el Andorra.
Un buen partido a nivel defensivo en Copa
«Fue un partido bueno, volvimos al orden que nos había faltado en los últimos dos partidos. No tuvimos ese orden que habíamos tenido en las últimas jornadas y con el que nos había ido muy bien no solo a nivel de resultados y victorias, sino de porterías a cero y solidez. Contra el Mallorca nos vino bien ese empujón de estar bien atrás, tener ese orden y la portería a cero, que siempre es bueno para los defensas».
Una victoria que sienta muy bien, más aún sabiendo de donde se viene
«Ha sentado muy bien, después de un partido malo -como los últimos de Liga en casa- tener una oportunidad dos días después como la que tuvimos el otro día… nos ayudó mucho la victoria, pero también el ambiente. Fue una noche mágica en Riazor, sobre todo para la afición. También para los jugadores, para tener esa unión en Riazor. Muy bien, te da ánimo. Una victoria en casa contra un buen Primera siempre suma».
«Todos los partidos son importantes. De primeras puedes decir ‘un Primera en casa, veremos…’, pero nosotros salimos con la idea de competir en casa. Sabíamos que teníamos opciones y al final sí que se dio un buen partido. Fue bueno para todos, una oportunidad para nosotros en casa después de esos dos partidos. El último partido en casa para darle una alegría a la afición y a todo el club».
El plus de Riazor
«Fue muy especial esa noche, reviviendo viejos tiempos contra un Primera en casa. Competimos muy bien y eso la afición lo valoró, por eso estuvo desde el minuto uno con nosotros. Se notó mucho ese apoyo de la gente y la grada, yo pensé que el campo estaba lleno porque se notaba que la gente que había animaba. Eso siempre suma y te da un poquito más, el otro día nos ayudó».
«Te da ese puntito más cuando parece que ya no puedas más porque llevas 90 minutos defendiendo en el área, te están achicando un poco y vienes de un partido hace dos días. Te da ese puntito más que es más mental que físico. Ayuda el ambiente de la grada, claro que sí».
Las particularidades del Andorra: el campo, el clima, el estilo…
«El fútbol va así, lo que prima para todos es el resultado y no te quedas tanto con las sensaciones del partido. Es el último partido del año, uno de Liga superimportante para nosotros. Intentar aprovechar para sumar los tres puntos. Así te vas a Navidades con una victoria y 35 puntos, que sería bueno para todos».
«Tenemos que ser conscientes de adonde vamos. Es el campo más diferente de la Liga por altura, por dónde está, por temperaturas… El equipo también es diferente, poco común. Es un equipo bastante joven que siempre domina muchas partes del partido con posesiones muy largas. Tenemos que ser conscientes de adonde vamos y de lo que nos vamos a encontrar para, desde el orden, intentar hacer nuestro partido y sumar los tres puntos».
Sin preferencias sobre el próximo rival de Copa
«Siempre aparecen los grandes para que venga uno aquí a casa. A mí me da igual el que venga. Tenemos que hacer otro partido competitivo y si podemos pasar de ronda, más contentos todos».
Dejando atrás las derrotas en Liga
«Con las derrotas siempre analizas más lo que ha pasado y le das más vueltas. Al tener tan poco tiempo, que no nos pudimos casi ni recuperar físicamente, te da poco tiempo para pensar y gastas ese tiempo en el partido que venía, el del Mallorca en casa. Cuando sale una victoria todo pasa mucho más rápido, no te acuerdas tanto de ese partido y estas con la euforia del último».
Su carta a los Reyes Magos
«A nivel futbolístico seguir así, arriba. Ojalá muchas noches mágicas como la del otro día en Riazor».