Siguen pasando las jornadas y el Deportivo no ser rinde en su lucha por el ascenso incluso en aquellos partidos que no se deciden hasta el final. Los coruñeses, expertos en competir hasta la bocina, lograron ante el Cádiz su segunda victoria seguida y recuperaron el segundo puesto en la clasificación de LaLiga Hypermotion. El extécnico del Dépor ABANCA Manu Sánchez analiza las claves del partido.
1. Superioridad
«El Dépor salió al campo con la intención de traerse los tres puntos de tierras gaditanas. Tuvo que soportar el arreón inicial de los cadistas con más corazón que cabeza para luego imponer su ritmo de juego desde el minuto veinte de la primera parte».
«A diferencia de las últimas salidas -Huesca y Burgos-, el Deportivo fue capaz de generar buenas ocasiones durante la primera mitad: Nsongo Bil, Mario Soriano y Giacomo Quagliata tuvieron la oportunidad de adelantar al equipo en el marcador, pero la fortuna no estaba de nuestro lado».
«Ahora que todas las semanas tenemos nuestra particular polémica arbitral, es justo decir que el Cádiz pudo verse perjudicado en una acción de Ximo Navarro con Antoñito Cortés justo antes del descanso que podría suponer penalti y la expulsión del defensa de Guadahortuna».
2. Equilibrio
«Veníamos reclamando en las últimas jornadas un cambio que se antojaba capital en el centro del campo para evitar en mayor medida las transiciones ofensivas que equipos como Mirandés o Leganés desarrollaron en contra de los intereses blanquiazules con gran facilidad».
«La clave para evitarlas es el equilibrio entre las dos fases del juego del Dépor, donde se muestra dominador con la pelota en la ofensiva, pero muestra gran fragilidad en la defensiva. Y ese equilibrio hace muchas temporadas que en este equipo empieza a apuntalarse a través de un futbolista: Diego Villares. Su constancia y regularidad son suficientes argumentos para que Mario Soriano, Luismi Cruz, Yeremay y Alti puedan concentrarse en su labor más importante sabiendo que en el momento de la pérdida el de Vilalba siempre estará bien posicionado para ejecutar y lanzar la presión manteniendo enchufados a sus compañeros de la zaga».
«Se las vio primero con Joaquín y después con el omnipresente Diakité. Ninguno de los dos fue capaz de ensombrecer la gran labor de nuestro capitán que muchas veces pasa inadvertida, pero es curiosa la coincidencia de la mejora del equipo en todas las facetas con su presencia en el verde».
3. Los cambios
«No hay que ser un lumbrera para manifestar la incidencia de Hidalgo en el resultado del partido de ayer. Un buen plan de partido y las rectificaciones oportunas que a mayores personifican en tres de los cambios la jugada del gol. Pero mas allá del análisis superficial y ventajista por esa acción, hay que destacar la lectura del míster para afrontar en mi opinión el partido más complejo que nos quedaba».
«La presencia de Villares en el once fue el mayor de los aciertos. El cambio de estructura con la entrada de Noé Carrillo desactivó el efecto de Lucas Pérez y las incursiones de Brian Ocampo sobre el carril central. Y para colmo ‘de bienes’ cuentas con quizás el futbolista con mejor pie de la plantilla para dormir el centro al segundo palo de Noé y regalarle el caramelito a Stoichkov».
El apunte de Manu
Mentalidad ganadora
«Algo poderoso ha ido creciendo en las últimas semanas en la caseta deportivista. Los rostros de nuestros futbolistas transmiten confianza y seguridad. Incluso en los momentos en los que no se lograba la victoria. Es la manifestación de la fe. La fe en un plan. La fe en la idea. La fe en el camino. Y la fe en el compañero que se sienta a tu lado en el vestuario. No se percibe ni una nota discordante. Cuando las cosas van bien es fácil juntar cuatro amigos y abrir unas cervezas para celebrar. Pero este grupo transmite mucho más que eso y junto con el incondicional apoyo de la afición blanquiazul, es la piedra filosofal del tan ansiado regreso a Primera División».
