Mario Soriano se ha convertido en la roca del Deportivo en la temporada 25/26. No solo por no haberse perdido un solo partido hasta el momento, también por lo que ha aportado al equipo. Antonio Hidalgo lo probó en distintas posiciones antes de acomodarlo en la medular, donde ha tenido diferentes parejas de baile. Ahora, con el ascenso a Primera ya consumado, el siguiente objetivo es blindar a uno de los grandes referentes del bloque.
A sus 24 años, el Vitinha de Segunda atraviesa una de sus mejores etapas como futbolista. En junio del pasado año amplió su contrato con el Deportivo hasta 2028. La temporada pasada, la 24/25, disputó los 42 partidos de la temporada regular, siendo titular en 39 de ellos. Este curso ha salido de inicio en todos hasta el momento, mejorando sus cifras con ocho asistencias y seis goles.
La versatilidad para moverse por todo el frente del medio campo, sumada a su capacidad para marcar el ritmo de juego, ha llamado la atención de varios clubes que han preguntado por Mario. La postura del Deportivo es firme: no contempla venderle. Tras convertirse en un pilar importante como lo es Yeremay, ya se trabaja en su renovación. La única vía de salida pasaría por que fuese el propio futbolista quien quisiera marcharse y un tercero abonase su cláusula. Un escenario que, a día de hoy, nadie en Riazor da por posible.
La renovación pasaría por sumarle dos temporadas más y llevarlo hasta 2030, en la línea del horizonte que ya marca el contrato de Yeremay. Un movimiento que, además, implicará una subida de su cláusula actual.
Unas cláusulas que se disparan con el ascenso
Según apuntó La Voz de Galicia, son varios los futbolistas cuya cláusula se incrementa de forma notable con la subida de categoría. La más llamativa es la de Yeremay, que superará los 100 millones de euros y se aproximará a los 150. En el caso de Mario Soriano, pasa de 20 a 40 millones, una cifra que la renovación podría revisar todavía al alza.
Mario Soriano sigue centrado en un proyecto con el que ya consiguió el regreso a Primera División. Él mismo dejó constancia de lo que supuso este hito tras el partido contra el Valladolid: «Ha sido una locura. Hemos luchado mucho. He perdido dos ascensos a Segunda y lo pasé muy mal. Hemos hecho uno de los peores partidos de la temporada, pero hemos ganado 0-2, que es lo que importa. Muy contento, muy feliz. No puedo decir lo que siento ahora mismo».
