Sergio Escudero está siendo una pieza importante en la idea de Antonio Hidalgo en este final de temporada. A pesar de que no está siendo titular, encadena cuatro partidos consecutivos saliendo de refresco y aportando tanto al juego como a la ofensiva blanquiazul. En el que seguramente esté siendo uno de sus mejores momentos como deportivista, se encuentra ante la posibilidad de lograr el ascenso a Primera División en su ciudad y un estadio en el que ya logró este mismo hito justo antes de fichar por el Deportivo.
Tras un mes entero relegado al banquillo, Sergio Escudero volvió al ruedo en la visita del Deportivo a Burgos. El lateral izquierdo sustituyó a Quagliata para la última media hora y demostró su valía quedándose cerca del gol en un par de ocasiones. Sus buenos minutos en El Plantío le otorgaron una continuidad, siempre saliendo desde el banquillo, que le ha permitido participar en los últimos cuatro partidos.
Además, ha aportado de manera directa en los últimos dos encuentros. En Cádiz fue el encargado de asistir a Stoichkov en el agónico tanto de la victoria y, este pasado domingo, ante el Andorra fue quien ejecutó el saque de banda que -tras la peinada de Bil- derivó en el gol de la remontada de Zakaria Eddahchouri.
En busca de volver a ascender en su ciudad, aunque con otra camiseta

El Deportivo podría sellar matemáticamente el ascenso directo a Primera División este domingo en Valladolid, tierra natal de Sergio Escudero. Una victoria blanquiazul haría segura la presencia del conjunto coruñés el próximo curso en la máxima élite del fútbol nacional. Escudero, que ya sabe lo que es celebrar un ascenso en el José Zorrilla, buscará repetir este fin de semana, aunque esta vez con otra camiseta.
El lateral izquierdo ya lo ha vivido prácticamente todo en el mundo del fútbol. Sabe lo que es celebrar una Copa Alemana, dos Europa Leagues… pero un único ascenso a Primera División. Lo logró hace dos temporadas, precisamente con el Valladolid. Tras hacer historia en Sevilla, Escudero decidió firmar por el equipo de su tierra y, tras un primer año en el que no lograron la permanencia, celebró el regreso a Primera División siendo titular en el José Zorrilla en un épico encuentro ante el Villarreal B en el que jugaba Altimira.
Tras el ascenso de categoría, Escudero hizo las maletas y puso rumbo al Deportivo. Dos años después, podría celebrar el segundo ascenso a Primera División de su carrera casualmente en el mismo estadio en el que consiguió el primero y en su ciudad, aunque defendiendo otros colores.
