El deportivismo volvió a vivir una noche de fiesta. En un día poco habitual para ver un partido liguero, un martes, cerca de 26.000 aficionados llenaron las gradas de Riazor. Lo hicieron para ver una nueva victoria del Deportivo, que coloca al equipo -a la espera de que jueguen sus rivales- en puestos de ascenso directo y empatado a puntos con el liderato. Los blanquiazules dejaron el partido ante el Córdoba encarrilado antes del descanso gracias a los goles de Noubi y Quagliata. Así se vivió el encuentro entre Deportivo y Córdoba a través de nuestras imágenes.
Seis novedades

Sorprendió Antonio Hidalgo en la previa del encuentro con una revolución en el once y múltiples novedades. El técnico catalán cambió seis piezas con respecto al último partido ante el Sporting de Gijón y el plan le salió a pedir de boca. El Deportivo salió mucho mejor plantado al terreno de juego que el Córdoba y logró dominar una primera mitad en la que dejó el partido resuelto.
Si volvió, fue para algo

Lucas Noubi regresó antes de tiempo de la concentración con la selección belga sub-21 para poder jugar este martes con el Deportivo. El central fue titular, cuajó una gran actuación defensiva y redondeó su partido con su estreno goleador como blanquiazul. A los 19 minutos de partido cabeceó al fondo de las redes un centro medido de Altimira para poner por delante al Dépor.
La tarde de los defensas

El encargado de anotar el otro tanto del encuentro fue otro defensor. Quagliata duplicó la ventaja deportivista a la media hora de juego. De nuevo Altimira colgó un centro desde la banda derecha al área. Allí entró como una exhalación y libre de marca el palermitano, que solo tuvo que colocar su pierna izquierda para enviar el balón al fondo de las redes.
Salvador y portería a cero

Otra de las claves del partido fue que el Dépor volvió a cerrar su portería. Tras varias semanas encajando, los blanquiazules volvieron a dejar su portería a cero gracias, en buena medida, a las intervenciones de Álvaro Ferllo. El guardameta hizo dos paradas con valor gol, una en un cabezazo de Rubén Alves y otra en un mano a mano con Guardiola, con las que compró la tranquilidad del Deportivo.
Comunión

Como ya es habitual después de cada victoria blanquiazul en Riazor, los jugadores y la grada dejaron una nueva muestra de su conexión. Los futbolistas blanquiazules -tras la conclusión del encuentro- saltaron abrazados frente a la grada de Marathón. Con ellos lo hizo el resto del estadio, mientras seguían entonando cánticos de apoyo al equipo.


































































































