El Deportivo volvió a caer en sus propias trampas después de tres semanas en las que parecía que había dado un salto cualitativo, con la victoria ante el Almería como el último recuerdo. Nada más lejos de la realidad. Óscar Gilsanz explicó en su rueda de prensa tras la derrota ante el Eldense que al equipo le faltó la profundidad necesaria para hacer daño y capacidad para reponerse después del primer gol azulgrana.
Sensaciones
«No fuimos capaces en ningún momento de hacerle daño. Tuvimos en la primera parte cierta capacidad para tener la posesión, pero con muy poca profundidad. El Eldense está trabajando muy bien la defensa por fuera y es muy difícil tener esa profundidad. Cuando buscamos la superioridad con Mario y Villares no tuvimos la velocidad suficiente y nos atascamos en un a circulación estéril. Contra un equipo como el Eldense, que ataca bien los espacios y tiene buen juego directo, estuvimos bien excepto en una acción».
«En la segunda parte el penalti cambia el partido y después del gol estuvimos peor. Cuando tuvimos que atacar la circulación se atascaba y no teníamos capacidad para tener profundidad. Decidimos meter dos delanteros, pero el Eldense estuvo bien y no encontramos la manera de hacerle daño. Nos confundimos jugando demasiado largo cuando la idea era jugar con fuera. Entre el desacierto nuestro y el buen trabajo del Eldense estuvimos inoperativos en ataque».
Un buen Eldense en el Nuevo Pepico Amat
«Cuando salimos del partido de Almería teníamos claro que este partido iba a ser durísimo porque el Eldense tiene muchas armas para salvar la categoría. Cuando vienes de dos victorias consecutivas la cabeza te puede engañar y pensar que lo que te hizo sacar seis puntos te puede hacer ganar y no es así. Todos los rivales tienen armas y el Eldense fue superior a nosotros. Los entrenadores insistimos mucho en la dificultad de la categoría y parece una muletilla, pero es verdad. Todos los partidos son complicados. Hoy no estuvimos metidos en el partido».
¿Preocupación por la derrota?
«Me voy exactamente igual de preocupado que el día que le ganamos al Almería porque creía que eso podía pasar en cualquier momento. No es preocupación, es ocupación. Ahora tenemos un rival duro como el Huesca en casa y hay que preparar la semana de cero. Hay que construir algo estable y eficiente para el juego más allá de estar bien en un partido o en otro. Tener continuidad en la competición. Esto puede pasar en cualquier momento».
Pocas faltas realizadas
«Tenemos un perfil de futbolistas más de juego que de hacer faltas. La juventud va corrigiendo eso y tenemos que aceptar que a veces hay que cortar la jugada en su inicio. No lo hicimos y la explicación es que cuando vas por detrás en el marcador las faltas son más por frustración que por necesidad. Esta derrota nos va a enseñar muchas más cosas que la victoria contra el Almería».
La euforia de esta semana
«El halago debilita porque tu visión va por encima de la realidad. Cuando llevamos muchos partidos encima sabemos que cada vez que nos creemos mejores viene una bofetada que te devuelve una realidad».
El penalti de Pablo Vázquez
«Un penalti por empujón depende de lo que interprete el árbitro. Intento no valorar porque creo que es importante tomar la decisión. No voy a valorar yo el criterio de si es mucho o poco».
Obrador
«Tuvo una indisposición con mareos y no estaba en disposición de salir. Con marcador en contra las condiciones de Tosic son más difíciles porque tiene menos recorrido. Por eso hicimos el cambio con jugadores de banda para meter más profundidad. No vamos a hacer valoraciones en el primer partido».
