Imanol Idiakez recalcó tras el Arenteiro 1-2 Deportivo el enorme mérito de su equipo para darle la vuelta a un partido que se había complicado sobremanera. El preparador vasco apuntó al carácter de sus futbolistas como la clave para sacar un resultado positivo que le permite, de nuevo, salvar el puesto. «Es una prueba más, una demostración de cómo es el vestuario», apuntó.
El balance del partido
«Estoy muy contento por los chavales y por la gente. Eses es mi espíritu siempre. Habíamos cometido un error en la primera parte, que ha sido más igualada, pero no es fácil. Por cómo veníamos, por este escenario, que es un campo difícil… La segunda parte habla del carácter del equipo, del espíritu. Fuera de casa hemos tenido una temporada muy buena, más allá de las desgracias de Tarazona y Fuenlabrada, pero muy bien. Y otra vez aquí. En O Espiñedo solo ganó el Real Unión. Es un campo dificilísimo y se ponen por delante. Estoy muy contento por los chavales, por la reacción, por el carácter y por la segunda parte que hemos hecho».
«Se ha demostrado el espíritu y la convicción (del equipo). Creen en lo que hacen. Es una prueba más, una demostración de cómo es el vestuario. Una gran galería. Me alegro por ellos y pro la gente que viene apoyarnos que ha estado a la altura».
Un Deportivo más directo
«Hay que saber adaptarse. Jugar es eso, en función de lo que pida el partido, adaptarse. La segunda parte es importante, ha habido espacios, hemos sido agresivos y pudimos hacer algún que otro gol. Al Arenteiro, que es muy difícil jugarle aquí».
Davo, el más criticado, marca
«Tiene mucho mérito. Estamos en el día a día, conocemos a los chavales. estamos en un negocio que tiene mucha prisa, no hay tiempo para nada. Pero la gente necesita adaptarse, conocer el contexto y a los compañeros. Tenemos 12 fichajes. La gente va encontrando su sitio y es algo natural. Todos los jugadores tienen historia detrás, no se los ficha por casualidad».
Salva el segundo ultimatum
«No me voy a cansar de repetirlo: no pienso en mí, sino en el Dépor. Cómo esté yo es lo menos importante. Intento hacer el trabajo con honradez, muy contento con él. No sé cual es mi situación, no termino de saberlo, pero tengo las maletas con mucha ilusión de que tarden mucho en hacerse«.
Su rostro poco alegre
«Estoy contento, pero sereno. Al final, date cuenta de que uno tiene que prepararse para que pueda ir bien y pueda ir mal. Eso te lleva a tomar decisiones desde la calma, porque cuando las tomas desde la precipitación te vas a precipitar. Estoy tranquilo, porque cuando el equipo transmite lo que ha transmitido hoy, me deja tranquilo».
¿Está cansado de que se le cuestione?
«A nadie le gusta, pero intento tener la conciencia tranquila. Que los demás duden, no me preocupa. Estoy contento porque veo al equipo, al grupo con unas ganas locas de hacer las cosas. Veo lo injusto que ha sido el fútbol con nosotros. Lesiones, decisiones, desgracias al final… muchas cosas que también he hecho mal como entrenador, pero el fútbol no nos ha premiado. Con el trabajo y el apoyo voy a luchar hasta el final y con la conciencia tranquila».
Balance de lo que va de temporada
«El balance, al final de temporada. Estamos en el camino, con todo lo negativos que a veces somos, hoy vamos al parón con esta buena sensación. Tenemos todo claro que el rendimiento en Riazor no es el que queremos, pero fuera de casa es buena».
¿Preocupa más el mercado o dar con la tecla en casa?
«Principalmente el rendimiento en casa. Tenemos que hacernos fuertes en casa. No hemos conseguido la regularidad de victorias en casa. Es obvio».
