Kevin Sánchez fue uno de los grandes protagonistas en este partido de Copa. El joven futbolista, todavía en edad juvenil, debutó oficialmente con el primer equipo del Deportivo y lo hizo marcando un gran gol. «Para mí meter en Riazor es un sueño. Lloré y todo de la emoción», reconoció el burgalés, que expresó sentir una dualidad de emociones: «Estoy muy contento y a la vez muy triste, porque competimos contra un equipo de categoría superior bastante bien y merecíamos ganar. Pero es una pena».
Sobre sus situaciones para marcar, explicó que en la primera ocasión estaba «nervioso» por ser precisamente la primera y le pegó «abajo», pero el portero le sacó el pie. «Luego llegó el gol y estoy triste porque podría haber puesto al equipo por delante. Fue una pena», lamentó.
Concretamente, sobre su tanto expresó que nunca había dibujado en su mente que ese gol llegase de cabeza: «Lo soñé muchas veces y me imaginaba el mítico gol de pase atrás, pero fue así. Veo que el lateral se echa un poco para adelante, Davo me pone un caramelo, puse la cabeza y fue allí«.
Por último, preguntado por cómo se sintió en este estreno con la primera plantilla, apuntó: «Tuve muchos nervios. Las piernas me iban poco, pero creo que bien. Toca seguir trabajando y poco a poco ir mejorando cada día con el equipo y con el filial».

Dani Barcia: «Agora teño un nocello ‘tocado’, pero xa penso no domingo por se toca xogar»
Dani Barcia fue otro de los futbolistas que apareció en zona mixta tras el partido. El coruñés reconoció que había acabado el partido con un problemas físicos, pero se apuntó a participar de nuevo ante el Sestao: «Agora mesmo teño un nocello tocado, pero xa estou pensando no domingo. Se toca xogar, ben. E senón, a animar».
El defensor explicó que ante el Tenerife, como central, se sintió más cómodo que cuando tuvo que actuar de lateral: «A verdade que onde me poñan é onde me toca. De central teño máis capacidades, pero se hai que xogar de lateral teño que dar o meu mellor nivel».
A mayores, Barcia recalcó que la buena actuación de todos los canteranos no puede hacerles bajar la guardia: «Tenemos que seguir día a día trabajando y cuando nos toque jugar, dar nuestra mejor versión».
