Jon Ansotegi no está viviendo una temporada convencional. Lo que empezó como una temporada normal al frente de la Real Sociedad B terminó convirtiéndose, durante una semana, en una experiencia en la élite… para después regresar al punto de partida. En medio de todo eso, aparece el RC Deportivo.
El triunfo en Riazor que lo cambió todo
El técnico del Sanse firmó uno de los triunfos más sonados del filial esta temporada con el 0-3 en Riazor. Una victoria de peso, con personalidad y autoridad, que llegó en un momento delicado para el primer equipo realista. Y cosas del azar, apenas. horas después, la derrota de la Real en Anoeta frente al Girona provocó la destitución de Sergio Francisco. El presidente del club, Jokin Aperribay, no dudó. Llamó al técnico del filial para que se hiciese cargo del primer equipo de forma interina hasta que encontrasen a un nuevo entrenador.
Ansotegi pasó, en cuestión de horas, de ganar en Riazor a ser uno de los técnicos de Primera División.
Seis días en la élite
El de Berriatua asumió el cargo como interino sin dramatismos. “No me he parado a pensar si es una oportunidad o un marrón”, explicó en su presentación. Dirigió al equipo en Copa y en Liga, rozó el pleno de victorias y se quedó a un penalti en el descuento de firmar un estreno perfecto en el Ciutat de Valencia. Pero la apuesta era provisional. La llegada de Pellegrino Matarazzo devolvió a Ansótegi al filial.
De nuevo al Sanse… y frente al Dépor
Regresó al banquillo de una Real Sociedad B que ahora mismo vive un momento dulce. De nuevo, en el camino, un Deportivo que no quiere despegarse de los puestos de arriba. Se enfrentarán de nuevo a un Ansotegi que ya ha probado lo que es entrenar en Primera División.
