El Dépor Abanca continúa con su política de atar lo que tiene en casa antes de ir a buscar nada en el mercado. De esta forma, la última renovación anunciada ha sido la de Lucía Martínez, que amplía su contrato con el equipo blanquiazul hasta 2025.
Puede decirse que la madrileña ha pasado el periodo de prueba después de firmar en el mercado de invierno para solventar los problemas que la lesión de Ayaka habían generado en el centro del campo. Perfil muy del agrado de Irene Ferreras, una lesión retrasó su estreno, pero terminó siendo una pieza muy importante en el tramo final de la carrera hacia el ascenso.
Su presencia física y buen desplazamiento de balón han convencido para seguir contando con una futbolista que, además, aportará experiencia en la máxima categoría. A pesar de que cumplirá 23 años en noviembre, Lucía acredita ya 41 encuentros en Liga F, incluidos los disputados esta misma temporada con el Granada, club desde el que llegó a A Coruña.
Bloque definido, falta el próximo salto
La renovación de Lucía Martínez viene a completar la consolidación del bloque del ascenso para el Dépor Abanca. La mayor parte de las jugadoras que fueron titulares este año seguirán a las órdenes de Irene Ferreras, con la salida de Inés Altamira como principal baja.
Será ahí, en el centro de la defensa, donde Kevin Cabado tenga que acertar en la siguiente fase de la confección de plantilla. Una vez retenido el talento propio, toca salir al mercado para conseguir ese salto de nivel que permita al cuadro deportivista competir y asentarse en la élite del fútbol femenino nacional.
Todo ello apoyado en un proyecto de cantera que también ha contado con las renovaciones Monteagudo, Carballada o Elena Vázquez.