Lucas Noubi no necesitó el castellano para explicar lo que sintió. Lo escribió en francés, en su Instagram, pocas horas después de marcar su primer gol como profesional ante el Córdoba: «Maman, je l’ai fait. Mon premier but professionnel… Il restera à tout jamais le plus spécial, car il est pour toi.» Mamá, lo conseguí. Mi primer gol como profesional. Siempre será el más especial, porque es para ti.
La celebración ya lo decía todo. El central belga, levantó señaló al cielo y mostró los dedos: cinco en una mano, uno en la otra. 51. La edad a la que falleció su madre. Noubi lo había dicho antes de que llegara el momento, en una entrevista concedida a La Opinión de A Coruña. Allí le contó a Xane Silveira, que cuando marcara su primer gol como profesional, sería para ella. Y el martes, en Riazor, ante 26.000 personas, cumplió la promesa.
Del olvido al once del Deportivo
Para entender el peso de ese gol, hay que entender de dónde viene Noubi. Hace poco más de un año, el defensa nacido en Mouscron competía en la tercera división de Bélgica. El Standard de Lieja lo había relegado al filial después de que se negara a renovar su contrato, y durante meses apenas acumuló minutos. Un central de 20 años con condiciones para jugar en el primer equipo, apartado, sin protagonismo, esperando una oportunidad que no llegaba.
Esa oportunidad llegó desde A Coruña. El Deportivo lo fichó el pasado verano a coste cero y le dio lo que el Standard le había negado: confianza y continuidad. Noubi respondió desde el primer día con actitud, con trabajo y con un castellano que fue aprendiendo sobre la marcha. Se ganó el puesto. Se ganó a la afición. Y el martes se ganó el derecho a dedicarle un gol a su madre.
El gol de Lucas Noubi
Fue en el minuto 16. Falta lateral sacada por Altimira al segundo palo, Noubi se deshizo de su marcador y conectó de cabeza para abrir el marcador. Un gol de central clásico, de los que se trabajan en el campo de entrenamiento, pero cargado de un significado que iba mucho más allá del resultado.
Volvió de la concentración con la selección belga sub-21 antes de tiempo, renunciando al partido amistoso, solo para jugar este partido. «No hay problema con el míster de la selección porque era un amistoso. Lo más importante era el del viernes, lo ganamos, y ahora lo importante era el Deportivo», explicó en zona mixta. Tenía una cita pendiente en Riazor.
Un gol que siempre será el más especial
Hay goles que cuentan en la tabla y goles que cuentan en la vida. El de Noubi ante el Córdoba es de los segundos. El Deportivo sumó tres puntos importantes en la pelea por el ascenso a Primera División. Pero Lucas Noubi cumplió algo que llevaba tiempo reservando para el momento justo.
Lo escribió en francés porque hay cosas que solo se pueden decir en el idioma materno. Y lo dedicó a 51, algo que ya es mucho más que un simple número.