La Segunda División lleva semanas amenazando con un final de infarto y ya ha cumplido su promesa. A falta de ocho jornadas, solo dos puntos separan al Racing de Santander, líder con 62, del Deportivo, tercero con 60. El Almería se cuela en medio con 61. Y por detrás, Las Palmas, Málaga y Burgos acechan los tres con 57. El Castellón tiene pendiente su partido este lunes, para sumarse al grupo de los que tienen 57. En estos momentos, seis equipos en cinco puntos. Ocho jornadas. Todo por decidir.
Se suele decir que una imagen vale más que mil palabras. Este es el calendario de los tres primeros, jornada a jornada, con los duelos directos marcados en rojo y los rivales con urgencia -en estos momentos- en ámbar.

La lectura más importante del bloque de arriba es la que beneficia al Dépor: Racing de Santander y Almería se enfrentan este mismo domingo en El Sardinero, y el Almería además acumula cuatro duelos directos en las ocho jornadas restantes. El equipo de Hidalgo, en cambio, solo se cruza con rivales del top 8 en dos ocasiones: en Burgos (J37) y ante Las Palmas en Riazor (J42). Todo lo demás es terreno de equipos que miran hacia abajo.
Eso no significa que sea fácil. Los equipos en descenso juegan cada partido como si fuera el último, porque lo es. Huesca (J35), Mirandés (J36), Cádiz (J39) y Valladolid (J41) son rivales desesperados que pueden hacer daño a cualquiera. El Racing lo aprendió en Andorra este fin de semana, donde cayó 6-2 tras ir ganando.
Hay además otro dato que conviene no perder de vista: el Racing tiene un calendario sensiblemente más cómodo que el Almería a partir de la J36. Después del duelo ante los andaluces, los cántabros visitan a Real Sociedad B y Ceuta antes de recibir a Huesca y Leganés. Solo vuelven a cruzarse con un rival directo en la J41, en Málaga. Un colchón de partidos asequibles que puede ser decisivo si el líder recupera su nivel tras el bache reciente.
Los que esperan desde atrás
Las Palmas, Málaga y Burgos están a tres puntos del Dépor con un partido menos disputado en el caso del primero, y con la misma cuenta que los coruñeses los otros dos. Están ahí. Y su calendario no invita precisamente a la relajación.

El dato que más llama la atención del bloque de los perseguidores es el de Málaga: cinco duelos directos en ocho jornadas, incluyendo Almería, Castellón, Eibar y Racing. El más exigente con diferencia de los seis aspirantes. Eso sí, en la última jornada hizo un ejercicio de resistencia en Riazor para conseguir llevarse un punto.
Las Palmas tiene el cierre más peligroso: Almería en la J40 y Riazor en la J42, las dos últimas salidas lejos de Gran Canaria. Burgos es el más equilibrado de los tres, aunque tiene el duelo directo ante el Dépor en El Plantío (J37) y la visita a Almería (J39) como dos puntos calientes consecutivos.
Lo que le toca al Dépor
Con 11 de los últimos 15 puntos posibles, el Deportivo llega a esta recta final como el equipo en mejor momento de todos los aspirantes. La racha, el calendario relativamente despejado de duelos directos y el factor Riazor —28.423 personas el sábado, récord de asistencia de la categoría esta temporada— apuntan en la misma dirección.
Pero la Segunda División ya ha demostrado esta temporada que no respeta ningún tipo de cálculo. El Dépor depende de sí mismo. Con ganar en Huesca este domingo regresaría al ascenso directo. Y si Racing y Almería tropiezan en El Sardinero, puede incluso mirar al liderato.
Ocho jornadas. Ocho finales. Empieza este fin de semana.
