El RC Deportivo afronta en Estadio de Riazor (viernes, 18:30h) una cita clave en su lucha por el ascenso a Primera División. El conjunto gallego llega con la presión y la motivación de recuperar ese segundo puesto que permite el salto directo, sin pasar por el siempre impredecible playoff. Con el empuje de su afición y una dinámica competitiva en casa, los coruñeses saben que no pueden dejar escapar más puntos en este tramo decisivo del campeonato, donde cada detalle puede marcar la diferencia en la tabla clasificatoria.
Enfrente estará un CD Leganés que viaja a Galicia con necesidades muy distintas, pero igual de urgentes. El equipo madrileño aún no tiene asegurada la permanencia y necesita sumar para evitar complicaciones en la recta final. Con un planteamiento previsiblemente sólido y pragmático, los pepineros intentarán aprovechar cualquier oportunidad para rascar un resultado positivo en un escenario exigente, sabiendo que un buen resultado puede acercarles definitivamente a su objetivo de seguir un año más en Segunda.
Análisis táctico
El CD Leganés de Igor Oca representa un giro táctico claro hacia un modelo más pragmático y estructurado. Tras su llegada a mitad de temporada, el equipo abandona una propuesta más vertical y abierta para asentarse en un sistema híbrido entre 4-4-2 y 4-2-3-1, con bloque medio y gran atención a la compactación interior. La prioridad pasa a ser la solidez: distancias cortas entre líneas, acumulación de jugadores por dentro y defensa del área como principio fundamental. En fase defensiva, el Leganés reduce considerablemente la calidad de las ocasiones concedidas, aplicando una presión selectiva orientada a banda y priorizando el repliegue tras pérdida en lugar de la presión alta. Esta organización permite al equipo competir mejor, incluso cediendo iniciativa, al controlar los espacios más peligrosos.
En fase ofensiva, el equipo adopta un enfoque directo y funcional, con menor peso de la posesión y mayor énfasis en ataques rápidos tras recuperación. Se busca progresar con pocos toques hacia un delantero referencia, apoyándose en segundas jugadas y en el uso de bandas, aunque con laterales contenidos y extremos muy implicados en tareas defensivas. Esto genera un equipo equilibrado pero con limitaciones en la creación sostenida, especialmente ante rivales replegados. La gestión de Oca introduce además variabilidad táctica según el rival, lo que aporta flexibilidad pero también cierta irregularidad. En conjunto, el Leganés se define como un bloque competitivo, reactivo y fiable atrás, optimizado para maximizar resultados desde el orden colectivo más que desde el dominio del juego.
El once rival
Marvel, Cissé y Guirao deberán cumplir sanción por acumulación de tarjetas, se suman a las bajas seguras por lesión de Rubén Peña, Jorge Sáenz, Franquesa, Leiva y Melero. De este modo Juan Soriano, que ha completado la totalidad de los minutos en Liga, defenderá la portería pepinera. Ignasi Miquel es un fijo en el centro de la zaga y Lalo Aguilar podría ser su compañero, con Figueredo y Naim García completando en los laterales una mermada defensa.
Las ausencias en el equipo pepinero dejan coja también la parcela ancha del campo, una sala de máquinas que podría estar formada por Diawara y el betanceiro Dani Rodríguez. Menos dudas hay en los extremos donde el caboverdiano Duk, en la derecha, y Juan Cruz, en la izquierda, pondrán la amenaza desde los costados. Para la posición de mediapunta Óscar Plano apunta a actuar de enganche del punta de lanza Álex Millán.
Precedentes
Una victoria (1-2 en la 2016/17) y una derrota (1-0 con gol de Adrián en la 2017/18) en los dos viajes del CD Leganés a Riazor. En el partido de la primera vuelta el Dépor consiguió neutralizar dos goles en contra para salvar un punto en su visita a Butarque, 2-2 en la tercera jornada de campeonato.
El encargado de impartir justicia será el colegiado Alejandro Ojaos con Mario Melero en el VAR. Solo un encuentro con el cartagenero, en esta misma temporada, pues arbitró el empate 2-2 de la jornada 20 ante el Cádiz en Riazor.
