Cuando el Deportivo salte al césped del Nuevo Mirandilla este viernes (20:30 horas) lo hará con una credencial llamativa: es el equipo con más puntos como visitante de LaLiga Hypermotion 25/26. Treinta y tres en diecinueve salidas, dos por encima del Racing de Santander, su inmediato perseguidor en esa tabla particular. Una carta de presentación que cuenta una parte real del momento del equipo de Antonio Hidalgo, pero solo una parte. Porque el partido contra el Cádiz tiene muchos más condicionantes.
El balance del Dépor lejos de Riazor: 9 victorias, 6 empates, 4 derrotas
Los números del Dépor a domicilio en lo que va de temporada hablan por sí solos. En diecinueve salidas, los blanquiazules han firmado nueve victorias, seis empates y cuatro derrotas, con 31 goles a favor por 22 en contra. Una diferencia positiva de +9 que también lo coloca entre los más eficientes de la categoría fuera de su feudo.
El Racing de Santander aparece como segundo mejor visitante, con 31 puntos. El Córdoba (29), el FC Andorra (28) y el Burgos (28) completan los principales aspirantes en esa lectura específica de la tabla. El Almería, con 26 puntos como visitante, es sexta.
La cara B: Riazor no ha sido el fortín esperado
El reverso de esa solidez visitante es una realidad que el deportivismo conoce bien por haberla visto sobre el césped. Riazor no ha sido el fortín que se le presupone a un aspirante al ascenso. El Deportivo se ha dejado puntos en casa que parecían atados, ha vivido tardes incómodas y en los últimos partidos, grada y equipo han ido de la mano contra las polémicas arbitrales.
De ahí que el dato del mejor visitante haya que leerlo con una doble lectura. Por un lado, es un mérito real: ganar fuera en Segunda no es fácil y el Dépor lo está haciendo con regularidad. Por otro, es también el reflejo de un equipo que, por estilo, juega más cómodo cuando no carga con la responsabilidad de mandar el partido. Cuando puede esperar al rival, robar y correr al espacio. Ese patrón, que en muchos campos ha funcionado, es el que el Cádiz va a tratar de neutralizar este viernes.
Lo que se va a encontrar el Dépor en el Nuevo Mirandilla
Porque el Mirandilla del viernes no va a ser un campo cualquiera. El Cádiz llega con la urgencia de evitar el descenso a Primera RFEF, con una afición conjurada para empujar al equipo -Brigadas Amarillas ha llamado a «reventar de cadismo» el estadio- y con un técnico, Imanol Idiakez, que conoce al detalle al núcleo del vestuario blanquiazul porque trabajó con él en el ascenso de 2024. Y en el banquillo cadista, además, un Lucas Pérez que se cruzará con el Dépor por primera vez en su carrera.
El Dépor llega bien a Cádiz. La tabla de visitantes lo certifica. Pero las certezas estadísticas se dejan en el vestuario el día del partido. Y ahí lo único que cuenta es lo que ocurra entre las nueve menos veinte y las diez y media de la noche del viernes. El Mirandilla va a poner a prueba todas las credenciales que el Dépor ha ido construyendo lejos de Riazor estos meses.
