Una Copa del Rey vista y no vista

El dulce momento por el que atravesaba el Deportivo en Liga cuando llegó la hora de su debut en la Copa del Rey y una plantilla amplia invitaban a pensar que, después de muchas temporadas viendo este torneo casi como un estorbo, el deportivismo podría volver a vibrar con la competición que le supuso el primer título de su historia y le otorgó para siempre la vitola de equipo con solera.

Si todo ello no era suficiente para encarar la competición con optimismo, el sorteo de los cruces de 1/16 de final deparó al Deportivo un emparejamiento contra la UD. Llagostera, un modesto equipo catalán de Segunda División cuyo único objetivo es lograr la permanencia, lo que sobre el papel convertía a los herculinos en el claro favorito para superar la eliminatoria.

Luis Alberto Llagostera

En el partido de ida disputado en tierras catalanas, tal y como era previsible, Víctor Sánchez del Amo decidió dar la alternativa a los jugadores menos habituales hasta entonces, algo en lo que acabaría insistiendo hasta su eliminación. Los Manu, Lopo, Juan Domínguez, Oriol Riera o Cardoso —este último el mejor del encuentro— fueron capaces de reponerse a un desafortunado tanto de los locales y gracias a los goles de Fede Cartabia y Oriol Riera terminaron por darle la vuelta al marcador, todo ello pese a sufrir la expulsión de Luisinho y jugar cerca de media hora con un efectivo menos.

Con la eliminatoria totalmente de cara para los blanquiazules, el partido de vuelta tuvo poca historia. De nuevo los menos habituales fueron los encargados de cerrar el pase a los 1/8 de final, con especial protagonismo para un Juan Domínguez que anotó el tanto de los herculinos y minutos después cometió el penalti que supuso el uno a uno definitivo.

Mosquera Mirandés

La ilusión por el torneo del K.O. se disparó cuando el sorteo de los 1/8 de final emparejó al Deportivo con el Mirandés, otro modesto equipo de Segunda División e inferior a los herculinos, al menos sobre el papel. Sin embargo, ya en Anduva los castellanos dejaron claro que para nada afrontaban la eliminatoria como un mero trámite al adelantarse en el marcador y poner en serios aprietos a los blanquiazules durante el primer periodo. Tras el paso por vestuarios los de Víctor mejoraron su imagen y dispusieron de ocasiones para voltear el resultado —entre ellas tres disparos a la madera— pero se tuvieron que conformar con la igualada fruto del gol anotado por Lopo mediante un certero testarazo.

La ventaja que le otorgaba el empate cosechado en campo rival hacía presagiar que el partido de vuelta a disputar en Riazor terminaría por decantar la eliminatoria a favor de los blanquiazules, pero resultó ser todo lo contrario. Un Deportivo sin ideas vio como el Mirandés iba creciendo con el paso de los minutos hasta lograr adelantarse en el marcador antes del descanso, y terminar sentenciando la eliminatoria con dos nuevos goles en el segundo período. Goleada y punto final a la andadura de los herculinos en la Copa del Rey 2015-2016.

Carlos Santamarina


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