Diego Villares volvió a ejercer de navaja suiza para adaptarse una vez más a la posición de lateral derecho en la visita del Deportivo al Córdoba. El de Vilalba fue además uno de los protagonistas en la zona mixta, donde hizo autocrítica tras la derrota en el Nuevo Arcángel. Considera que ahora es momento para «resetear un poco de este partido y hacernos fuertes en casa» en el el recibimiento al Burgos de la próxima semana.
Uno de las notas negativas del encuentro fue el plano defensivo, donde el Dépor volvió a encajar «otro gol a balón parado». Pese a ello, los futbolistas de Imanol Idiakez acumularon «ocasiones claras», pero «nos ha faltado ese puntito de acierto para poder llevarnos algo de aquí». Afirmó que «la contundencia en el área en una liga tan igualada como esta la pagas». Unos detalle que llevan a que «un día estás arriba y otro abajo, pero hay que levantarse de esta, que queda mucho», afirmó.
Destacó el dolor de muelas que supuso Carracedo, autor del primer tanto blanquiverde, en la banda defendida por Ximo Navarro: «Sabíamos que ellos tenían jugadores muy verticales y sobre todo en la derecha un jugador que saca muchos centro y encara mucho. Eso te echa para atrás y hace que defiendas muchas situaciones de área».
Además, fue preguntado por sus sensaciones en la carril izquierdo, insistiendo en que «donde más cómodo me siento es en el medio, pero está tocando ayudar al equipo desde el lateral derecho». Sin embargo, dice estar satisfecho con poder «jugar donde el míster me ponga, bienvenido sea».
Cristian Herrera: «Los pequeños detalles marcan la diferencia en el fútbol profesional»
El delantero canario fue uno de los hombres que ingresaron al terreno de juego desde el banquillo en la segunda parte. Tras el choque, coincide en buena parte de su análisis con Villares: «Los pequeños detalles marcan la diferencia en el fútbol profesional. Que nos sirva de aprendizaje. Tenemos que fortalecer la parte de atrás todos juntos y al parte de arriba también. Hay que trabajar y estar más acertados para que no pase en otro partido».
«Vinimos aquí con las expectativas de ganar, entrenamos durante la semana de puta madre, el equipo muy intenso y habíamos preparado el partido genial, pero no ha salido como esperábamos. No queda más que aprender de estas derrotas y hacernos fuertes. Mirar cada uno lo suyo y mejorar para el próximo partido», explicó.
Cree que este tipo de partidos son «parte del fútbol: o ganas o pierdes o empatas» pese al trabajo de toda la semana. «Lo importante es que el equipo trabajó increíble durante la semana aunque al final no salió como pretendíamos. Estamos todos jodidos por eso, pero no queda otra que mañana levantarnos y entrenar para corregirlo», concluyó.
