Rubén de la Barrera ha dejado de ser el entrenador del FC Vizela desde este lunes tras llegar a un acuerdo con la directiva del conjunto portugués. La decisión se ha tomado después de una mala racha de cinco partidos consecutivos sin conocer la victoria -cuatro empates y una derrota- en su segunda campaña al frente del equipo. El coruñés buscaba el ascenso a la Primeira Liga después del descenso sufrido hace unos meses, pero la confianza ha durado únicamente ocho jornadas.
De la Barrera llegó al club con el complicado reto de conseguir la permanencia en la máxima categoría del fútbol luso, pero no le fue posible, acabando en la penúltima posición de la tabla a seis puntos de la salvación. Sin embargo, en ese momento ambas partes decidieron apostar por la continuidad, aunque no ha tenido el resultado esperado ni mucho menos. Pese a ello, la entidad ha querido «expresar el más sincero agradecimiento por la profesionalidad y los servicios prestados, deseando la mayor felicidad, personal y profesional, para el futuro».
El técnico se despide dejando a los vizelenses en la décima posición con 13 puntos, aunque con un partido menos que alguno de sus rivales. El puesto de promoción de ascenso, ocupado en este momento por el filial del Benfica, se sitúa a diez puntos, mientras el descenso lo tienen a tan solo cuatro.
De un gallego a otro
Apenas han tardado en encontrar un sustituto, pues ya lo tenían en casa. Se trata del vilalbés Simón Lamas, que llegó a norte de Portugal esta campaña para dirigir al equipo sub-23. El joven entrenador de tan solo 32 había desarrollado hasta su carrera en el Racing Club Vilalbés de su municipio natal, con el que logró un histórico ascenso a Segunda Federación. Ahora da un paso más para acercarse a la élite al sustituir a su paisano.
