Tres derrotas, cuatro empates y tan solo dos victorias han sido los resultados que ha obtenido esta temporada el conjunto herculino en Riazor. Con estos registros, el Deportivo como local solo mejora los números de los cuatro equipos que se encuentran a día de hoy en puestos de descenso: Tenerife, Cádiz, Racing de Ferrol y Cartagena.
Y es que una semana más el Dépor ha vuelto a dejar escapar puntos de Riazor. En esta ocasión en un partido en el que, por cómo transcurrían los minutos, parecía que la victoria podía ser local. Nada más lejos de la realidad, con el tiempo prácticamente cumplido el Zaragoza aprovechó una desatención defensiva para poner el empate en el marcador y chafar, una jornada más, la ilusión de ver una nueva victoria Riazor.
Las únicas dos victorias y la falta de gol
Hay que irse un mes atrás para ver el último éxito del Dépor en casa. En una de las últimas jugadas del partido Mario Soriano le anotaba a su exequipo, el Eibar, consiguiendo así la segunda victoria local en Riazor. Nos remontamos hasta la jornada tres para encontrar el otro triunfo del Dépor en casa esta temporada. Fue ante el Racing de Ferrol en un partido en el que un solitario gol de Yeremay decantó la balanza del lado de los coruñeses.
Otra de las grandes cuentas pendientes del Deportivo en Riazor es la falta de acierto de cara a puerta. En los nueve partidos disputados, el conjunto blanquiazul solo ha perforado en seis ocasiones las redes del estadio coruñés. Estos pobres datos a nivel goleador, que contrastan completamente con la versión visitante del equipo, solo mejoran a los del Cartagena, colista destacado de la categoría.
Además, al Dépor le cuesta horrores adelantarse en el electrónico y ampliar su ventaja una vez conseguido este primer paso. Ambas victorias han sido por la mínima y, más allá de estos dos encuentros, el Dépor solo se ha visto por delante en el marcador en el empate de este fin de semana ante el Zaragoza. En los otros seis encuentros disputados en A Coruña, el equipo se ha visto obligado a remar contracorriente o, como mínimo, con el partido igualado.
Traer lo de fuera a Riazor
Para revertir esta situación el Deportivo debe mirarse en espejos a los que imitar para tratar de hacer de Riazor un fortín. Hacerse fuerte en casa ayuda a cumplir los objetivos de la temporada y consigue ascensos y permanencias. Centrándonos en ejemplos de la categoría en esta temporada, esto lo pueden asegurar los seguidores del Mirandés y del Córdoba, dos equipos que sueñan a partir de lo logrado en sus estadios.
El equipo de Miranda de Ebro está haciendo una temporada histórica para el club, llegando a la jornada 18 en ascenso directo y a tres puntos del liderato. Los castellanoleoneses son el mejor local de la categoría, contando por victorias el 70% de los partidos disputados en Anduva, y el que menos goles encaja (tan solo cinco en diez partidos).
Por su parte, si el Córdoba ahora mismo no se encuentra en la zona roja de la clasificación es por su trabajo en el Nuevo Arcángel. 19 de los 20 puntos que tienen los han conseguido en la ciudad de la mezquita, siendo así el tercer mejor local y, junto con el Levante, el único que no ha sido derrotado en su feudo.
Otro espejo en el que Gilsanz puede mirarse es en su propio equipo pero como visitante. Si para la clasificación solo se tuviesen en cuenta los partidos lejos de casa, el Deportivo sería el sexto clasificado marcando la zona de playoffs. Más allá del supuesto clasificatorio, las dos versiones de los coruñeses son las dos caras de una moneda en cuanto a musculo ofensivo se refiere. La cruz serían los seis goles en Riazor, segundo peor equipo de la categoría, mientras que la cara las 18 dianas visitantes, mejor equipo de la liga en lo que a goles fuera de casa se refiere.
Antes del parón navideño, el entrenador de Betanzos tendrá dos oportunidades para cambiar esta dinámica como local, ante el Castellón el jueves 19 a las 21:15 horas y frente al Mirandés el domingo 22 a las 21:00 horas, y así no llevarse deberes para las vacaciones.
