La plantilla del Deportivo disfruta este lunes de las últimas horas de la jornada doble de descanso que Óscar Gilsanz concedió tras el empate ante el Zaragoza. En el horizonte, un enfrentamiento directo con el Tenerife, que continúa con su caída libre y al que los blanquiazules no quieren despertar en la lucha por la permanencia. El técnico ya sabe que no podrá contar con Lucas Pérez por acumulación de amonestaciones, pero también recibirá refuerzos para viajar a las islas.
El más evidente es el de David Mella. El extremo no pudo jugar el pasado sábado por su expulsión en Cádiz y volverá directamente al once después de su jornada de descanso. El equipo notó su ausencia y la profundidad que el canterano aporta desde la banda derecha, lo que refuerza la importancia que ya tiene en el Dépor a pesar de su corta edad.
Es probable que el zurdo no sea el único refuerzo que tenga Gilsanz en la zona de ataque. Tras perderse varios encuentros por una lesión muscular, Bouldini acelera para volver a los terrenos de juego y empezar a cambiar lo que hasta ahora está siendo una decepcionante puesta en escena como deportivista. La semana pasada comenzó a realizar carrera continua en Abegondo y tiene muchas opciones de recibir el alta el sábado para viajar al Heliodoro.
Cautela con Dani Barcia
Entre la mejoría del marroquí y el regreso el pasado sábado de José Ángel, la enfermería queda así prácticamente vacía, aunque el inquilino pendiente es de importancia. Dani Barcia vio cortado su gran momento por una lesión muscular que ha terminado siendo más importante de lo que podía parecer en un principio. El central seguirá varias semanas en el dique seco y según apunta La Voz, no volverá a jugar en 2024 salvo avances inesperados en su recuperación.
