El Deportivo ha incorporado a Juan Diego Molina, aunque en el mundo del fútbol nadie lo llama así. Para todos es Stoichkov, un apodo que levanta curiosidad desde hace años y que el propio jugador explicó en una entrevista con Relevo.
“Yo desde pequeñito me presentaba como Stoichkov porque pensaba que me llamaba así, que era mi apellido”, reconocía el gaditano. El origen de ese mote está en su padre: “Mi padre tenía un bar en Barcelona y era muy culé. Una vez entró en su bar Stoichkov y con la broma empezó: ‘cuando tenga un niño le voy a poner Stoichkov’».
Finalmente no consiguió que figurase en su DNI, pero sí lo suficiente como para que ese nombre lo acompañase toda la vida: “Ahora, si me llamas Juan Diego me resultaría raro porque estoy acostumbrado a que casi todo el mundo me llame Stoichkov”, explicaba en Relevo.
El futbolista, incluso, llegó a hablar con el mítico delantero búlgaro: “Le conocí por videollamada en unos premios cuando quedé como Zarra al máximo goleador nacional. Me dejó un poco impactado, no me lo esperaba. Me preguntó por mi padre y me dijo que a ver si nos conocíamos en persona”.
De esta forma, lo que empezó como una broma en un bar de Barcelona se convirtió en la identidad futbolística de un jugador que ahora aterriza en Riazor para reforzar la línea ofensiva del Deportivo.