Yeremay Hernández ha recuperado su sonrisa y se la ha contagiado a todo el Deportivo. Tras un mes de octubre apático en el que el conjunto coruñés no logró ganar en Liga, el canario se echó el equipo a la espalda para firmar un noviembre, hasta la fecha, perfecto y con pleno de triunfos. Cuatro victorias consecutivas, en las que Yeremay anotó dos goles y asistió en otros cuatro, colocan al Dépor en lo más alto de la tabla de LaLiga Hypermotion.
Su inmaculado mes comenzó en Zaragoza, donde fue el asistente en los dos tantos del encuentro. Primeramente, sirvió a Mario Soriano en una falta para que el madrileño limpiase las telarañas de la meta maña; mientras que, en segunda instancia, se recorrió más de medio campo con el balón controlado antes de ponerle el gol en bandeja a Mella con un taconazo.
Tras aquella magnífica noche, el canario salió a hablar en zona mixta para explicar que salió al campo a disfrutar. Tras un inicio de temporada en el que –como él mismo reconoció– no estuvo bien, el partido en tierras aragonesas sirvió para que recuperase la sonrisa y se volviese a poner un paso por delante del resto. «Cuando sonrío, cuando disfruto, cuando trabajo, cuando me junto y hago todas esas cosas voy un paso por delante. Tengo que seguir, dar mucho más porque el equipo me necesita y yo también necesito ayudarlos a ellos. Va a ser bueno para el equipo», dijo el ’10’ en zona mixta.
Yeremay cumplió su promesa y siguió dando mucho más para que el equipo confirmase que el bache de resultados era cosa del pasado. El siguiente encuentro, ante la Cultural, fue el único en el que no pudo aportar al equipo de cara a puerta. A pesar de ello, firmó un gran encuentro para la victoria de su equipo por 3-0 y solo el larguero pudo negarle el gol en una jugada -en la que buscó una especie de vaselina desde fuera del área- solo imaginada por un genio de su talla.
En Córdoba llegó la confirmación de su buen momento y de la buena dinámica, al menos a nivel de resultados, del equipo. Con un penalti ejecutado a lo Panenka y dos grandes asistencias, fue una pieza clave en el asalto del Deportivo al Nuevo Arcángel. Contra el Ceuta volvió a resultar clave para que los blanquiazules sumasen otros tres puntos a su cuenta. Con un gol de pillo en un córner sacado rápido adelantó al Dépor en Riazor.
Más allá de sus datos de cara a puerta, se está volviendo a ver al Yeremay más disfrutón. Tras este mes, el canario ha recuperado el trono como jugador con más regates exitosos de Segunda División, puesto que ya ocupó durante toda la temporada pasada. Ahora, en un estadio en el que el curso pasado metió un doblete, tendrá la oportunidad de confirmar sus buenas sensaciones cerrando un mes de noviembre pulcro tanto en lo personal como en lo colectivo.