Hablar de Bebeto es hablar de una época que marcó para siempre al deportivismo. El brasileño, junto a Mauro Silva, fue uno de los pilares sobre los que se construyó aquel SuperDépor de Arsenio Iglesias que quedará para siempre en el recuerdo. Para quienes crecimos viendo sus diabluras con el dorsal 11, su fútbol prácticamente se convirtió en magia y hasta hizo que todavía nos gustase más este deporte.
Estos días, con motivo de la presentación de su biografía y del encendido de las luces de A Coruña, Bebeto regresó a la ciudad que lo convirtió en uno de los nuestros. Y en esa visita ocurrió algo que, sinceramente, nunca pensé que pasaría: Riazor.org apareció en la habitación de su hotel.
La primera reacción, cuando la foto llegó a un grupo de WhatsApp, fue pura sorpresa. No entendía nada. Después, al fijarme mejor, vi algo que me dejó completamente descolocado: en el Meliá habían impreso una de nuestras noticias y la habían colocado como detalle de bienvenida para el propio Bebeto.

Para alguien que vivió sus goles desde Preferencia Superior —primero con su abuelo, luego con su padre—, ver esa imagen tiene un valor emocional difícil de explicar. Que el hotel eligiese un contenido de Riazor.org para recibir a uno de los grandes de nuestra historia es, además, un pequeño hito para este medio, que gracias a todos los que formáis parte de él lleva más de dos décadas contando el deportivismo.
Ojalá a Bebeto le hiciera tanta ilusión leerla como a mí me la hizo verla allí, en su habitación. A veces, el fútbol te devuelve pequeñas historias que te recuerdan por qué empezaste todo esto.
