Encajado entre montañas y fronteras, el FC Andorra vuelve a presentarse ante el partido con la singularidad del quien siempre juega lejos y cerca a la vez. Desde el Principado, donde la altitud marca el ritmo y el paisaje impone pausa, el equipo ha construido históricamente una identidad propia, distinta a la de cualquier otro club de la categoría. Cada desplazamiento es un viaje largo, cada visita una experiencia poco habitual para el rival, y en ese marco geográfico tan concreto se entiende también la forma de competir del equipo tricolor.
El encuentro llega en un momento de tránsito futbolístico, como si el cuadro local reflejara el territorio que representa: pequeño en tamaño, pero complejo en matices. En este peculiar contexto, nuevo e insólito en la historia del club herculino, el Dépor buscará continuar con las buenas sensaciones en Copa y dejar atrás las dudas que le habían generado los dos últimos resultados en la competición doméstica. De sumar un resultado positivo en su primera visita a Encamp (sábado, 14:00h), los coruñeses mantendrían la segunda plaza de ascenso directo en este final de 2025.
Análisis táctico
El conjunto dirigido por Carles Manso ha introducido los ajustes necesarios con la intención de insuflar un nuevo impulso al equipo. Dos de ellos resultan especialmente relevantes: la apuesta por un juego más directo y vertical y una menor obsesión por la posesión del balón. Todo ello con el objetivo de dar con una versión del equipo tricolor que no renuncie a la idea constructiva y ofensiva, pero que sí gane en orden y solidez, acercándose a un modelo defensivo capaz de responder a las exigencias competitivas de la Segunda División española.
Estos retoques no han supuesto una alteración profunda del dibujo base, que sigue siendo un 4-3-3 bastante reconocible. En fase defensiva, el equipo tiende a replegar y compactar líneas hasta formar un 4-5-1 buscando reducir espacios y favorecer la presión en zonas de recuperación, minimizando además el desgaste físico. Se trata de una seña de identidad de Manso, que parece haber dejado en segundo plano -al menos por ahora- el 4-2-3-1 al que recurría su predecesor Ibai Gómez en momentos de debilidad defensiva.
El once rival
El nuevo técnico también ha realizado ligeros matices en la alineación de partida del FC Andorra. No es el caso de la portería que sigue hablando húngaro con el indiscutible Yaakobishvili. La defensa estaría compuesta por dos jugadores con pasado celeste en el costado derecho: Thomas Carrique en el lateral y el central Gael Alonso. Les acompañarán, completando la zaga en el flanco izquierdo, Bomba y Martí Vilà.
En el centro del campo, aunque en las últimas jornadas ha aparecido el turco Akman, Sergio Molina apunta a ser el pivote defensivo con Villahermosa y Álvaro Martín escoltándole en los interiores. En el ataque tricolor Manu Nieto, en la diestra, el habilidoso jugador coreano Minsu, en la zurda, y Lautaro de León, en punta de lanza, serán los encargados de intentar perforar los dominios blanquiazules.
