Iván Ania compareció ante los medios en la víspera del desplazamiento del Córdoba a Riazor con un discurso de dos caras: autocrítica por la gestión del 2-0 ante el Mirandés y optimismo cauteloso ante el reto de visitar al Deportivo este martes (20:00 horas). El técnico asturiano no rehuyó ningún tema: habló del estado anímico de Adilson tras confirmarse su grave lesión, de una enfermería que se ha cebado con los suyos en la segunda vuelta y de la necesidad urgente de encontrar una victoria que devuelva la confianza al vestuario.

«Un penalti tan innecesario como riguroso»
Ania analizó con frialdad lo que salió mal ante el Mirandés. El entrenador señaló que el primer gol llegó de un saque de banda rápido que pilló descolocada a su defensa y derivó en un penalti que él mismo calificó como «riguroso y tan innecesario como riguroso». El segundo tanto fue fruto de un descuido en línea de fondo que acabó en remate libre de marca en el segundo palo. Con todo, el técnico fue claro en su diagnóstico: «Con 2-0 en casa tiene que ser suficiente para poder ganar el partido». No lo fue, y Ania apuntó al momento delicado que atraviesa el equipo como factor determinante: «Cualquier golpe nos genera dudas, precipitación, a veces incluso ansiedad».
Adilson, «anímicamente tocado»
El técnico blanquiverde no esquivó la pregunta por Adilson Mendes, cuya grave lesión se confirmó esta semana. «Anímicamente está tocado, es normal», reconoció Ania, que recordó el proceso del jugador: recuperado de una lesión anterior, vuelto a sentirse futbolista, autor de dos goles y recién estrenado como titular en Burgos. «El pobre está tocado. Tendremos que apoyarle entre todos e intentar hacerle sentir lo más partícipe posible», añadió, deseándole «una pronta recuperación óptima».
La enfermería, desbordada
El técnico del Córdoba llegará a Riazor sin Fomeyen —todavía sin fecha de vuelta tras una lesión de tobillo que se fue complicando desde el partido de ida ante el Deportivo—, sin Juan María, sin Trilli, con la sanción de Pedro Carrillo y sin Requena, llamado por la sub-21. A eso se suma la baja para toda la temporada de Adilson. Pese al panorama, Ania intentó darle la vuelta: «Si pensamos atrás, podemos ver que el mejor momento del equipo fue cuando más bajas teníamos».
El Deportivo, «uno de los equipos más talentosos de Segunda»
Ania no escatimó en elogios hacia el rival. Definió al Dépor como «uno de los equipos más talentosos de Segunda División», capaz de ganar «sin necesitar someter al rival» gracias a la pegada individual de sus atacantes. Apuntó específicamente a la capacidad del equipo de Antonio Hidalgo para juntarse en defensa —«equipos grandes no es fácil que se sientan cómodos juntándose y ellos sí lo hacen»— y advirtió de lo peligroso que es ponerse por detrás en el marcador ante ellos. Eso sí, también encontró un resquicio: cuatro derrotas en casa ante Castellón, Real Sociedad B, Granada y Racing. «Algunos de ellos son parecidos a nosotros y eso nos tiene que dar referencias», apuntó.
«No lo consideramos una final»
Ante la pregunta de si el partido tiene aire de final —el Córdoba suma un punto de los últimos 21—, Ania fue tajante: «Final para nada. Quedan 10 jornadas. Es un partido más de liga en un campo difícil». Sin embargo, sí reconoció la urgencia de ganar: «Necesitamos conseguir una victoria cuanto antes, sobre todo que nos dé tranquilidad para volver a disfrutar. Ahora mismo noto que el jugador no se siente con esa confianza que le haga disfrutar».
El camino pasa, según él, por recuperar la identidad perdida: «Éramos un equipo valiente, que no se asustaba ante nadie, que era capaz de someter a los rivales. Tendremos que volver a recuperar esas señas de identidad si queremos tener opciones de ganar en Riazor».