El Córdoba llegará este martes a Riazor (20:00 horas) con una baja que tiene nombre propio para la afición blanquiazul. Álvaro Trilli, canterano del Dépor y uno de los futbolistas cedidos por el Valladolid al conjunto andaluz en el mercado de enero, no podrá pisar el estadio donde se formó. Una rotura en la musculatura isquiotibial, producida durante el entrenamiento del pasado miércoles, le dejó ya fuera del partido del viernes ante el Mirandés y le mantendrá alejado de los terrenos de juego entre cuatro y seis semanas, lo que podría hacer que se despidiera ya de la temporada en curso.
No es la primera vez que las circunstancias le niegan el reencuentro con Riazor. En la primera vuelta no tuvo minutos sobre el verde con el Valladolid. Tras llegar cedido al Córdoba en enero, Iván Ania le dio confianza desde el primer momento: fue titular en sus dos primeros partidos con la camiseta blanquiverde, incluido un estreno de altura ante Las Palmas en Gran Canaria donde el conjunto cordobés se impuso con claridad (1-3). Solo la cláusula del miedo frenó al técnico a la hora de alinearle frente al Valladolid. Volvió al once ante el Leganés (2-1) y, tras perderse varios partidos por molestias en la espalda, había encadenado tres titularidades consecutivas completando los 90 minutos ante el Racing de Santander (4-3), partido en el que además marcó su primer gol en el fútbol profesional, la Real Sociedad B (0-2) y el Burgos (4-0). En ese tramo acumulaba 450 minutos, un gol y una asistencia.
Ahora, cuando parecía haber encontrado continuidad, llega el golpe. Y llega en el peor momento posible, tanto para él como para el Córdoba, que también perderá para el partido en Riazor a Adilson Mendes, al que las pruebas médicas han diagnosticado un esguince con rotura parcial del ligamento cruzado de la rodilla izquierda. Iván Ania llega a A Coruña tocado en la línea defensiva, con un bloque al que también han castigado durante la temporada las lesiones de Juan María Alcedo, Fomeyem y Carlos Marín.
En cuanto a Trilli, dado que llega cedido sin opción de compra y que la temporada regular del Córdoba cierra el 31 de mayo ante el Huesca —salvo acceso al play off—, el club cordobés podría optar por no forzar su recuperación para no comprometer su estado físico de cara al futuro. Cerca de cumplir los 23 años, el futbolista de Ortigueira arrastra un historial de lesiones que ha lastrado una carrera con mucho potencial: solo en su primera temporada con el Dépor superó los 1.000 minutos en el fútbol profesional.
