«Hay que ir recuperando gente que lleva más carga para que llegue mejor a este tramo final». Así lo reconocía Riki en su rueda de prensa, destacando además que haber jugado un domingo y no volver a hacerlo hasta el próximo lunes les permite gestionar las cargas. Como ha sido el caso de un Mario Soriano que no entrenó con el grupo el pasado miércoles, pero que ya estuvo a las órdenes de Antonio Hidalgo llevando a cabo la sesión completa sin ningún tipo de problema.
En el caso de Mario Soriano, la carga acumulada llega desde 2023. El último partido que no jugó fue en diciembre de 2023, cuando no lo hizo con el Eibar ante el Andorra. Desde ese momento, tanto esa temporada como las siguientes no se ha perdido ningún encuentro. De hecho, este curso supera los 3.000 minutos, con lo que desde el cuerpo técnico han decidido dosificarle al tener más margen del habitual para preparar el partido contra el Mirandés.
La semana de cinco entrenamientos sin partido hasta el lunes es, precisamente, el contexto ideal para estos cuidados. Riki lo resumió en sala de prensa: el equipo prepara el encuentro «con tranquilidad» y el tiempo disponible está sirviendo para «ir recuperando a gente que lleva más carga para que llegue mejor a este tramo final». Con siete jornadas por delante y el ascenso en juego, la gestión física no es un detalle menor.
La única baja confirmada sigue siendo David Mella, que continúa con trabajo personalizado bajo la supervisión del readaptador Fernando Rodríguez. No se espera que el extremo vuelva a competir en lo que resta de temporada. El Dépor vuelve a entrenarse este viernes a las 10:30 horas en el Dépor Training Center.
