Djalminha pasó a la historia blanquiazul con un golazo en un Deportivo – Celta y Hugo Novoa lo ha repetido este fin de semana en un Celta – Deportivo… Alavés. Son ya varios años que el canterano blanquiazul acumula lejos de A Coruña, pero este fin de semana pudo disfrutar de un derbi personal ante el eterno rival al que tantas veces se enfrentó como deportivista. Entró en la segunda parte, sobre la hora de partido, y redondeó la tarde con un tanto que recordó al del brasileño.
La jugada que acabó en el gol de Djalminha tuvo lugar en la temporada 2000-01 y se inició con un pase al espacio por alto de Diego Tristán, que vio el desmarque de Djalma a la espalda de la defensa celtista. Como el cuero no cogía dirección portería, el ‘8’ tuvo que hacer un control mágico de tacón para acomodarse dentro del área y con un sutil disparo encontró el palo largo de la portería defendida por Pinto. Lo definió perfectamente Carlos Martínez en la narración: «Es de otra galaxia».

Ahora, casi 26 años después, Hugo Novoa lo reeditó en un día especial para él, pues además de volver a Galicia, se trataba también de sus primeros minutos en LaLiga este curso después de un año cedido en Segunda División en las filas de un Mirandés que acabó bajando a Primera Federación. Aquí el pase no lo dio Tristán, sino Mariano Díaz, pero el control con el tacón es muy similar y el golpeo se dirigió a la misma escuadra, haciendo imposible las estirada del rumano Radu.
A LAMINE YAMAL LE HA SALIDO UN 'IMITADOR'😮💨
Hugo Novoa 'se presenta' con un AUTÉNTICO GOLAZO🔥#LALIGAenDAZN⚽ pic.twitter.com/6KYnBT9BJM
— DAZN España (@DAZN_ES) October 18, 2026
Las flores de Quique
El buen hacer del joven gallego tuvo su premio también en forma de buenas palabras de su técnico, Quique Sánchez Flores: «Es un chico fantástico. Cuando vino en pretemporada llegó calladito. Empezó a funcionar a mediados de septiembre y se ha abierto con la plantilla. Tiene una mejora extraordinaria, pero sufre una competencia alta con Ángel. De todas formas, tengo clarísimo que nos va dar muchísimo». Ahora le toca convencerle para que esos minutos no sean solo una anécdota.
