Este sábado (21:00 horas) el Deportivo regresará a un escenario habitual en las grandes noches del fútbol nacional y europeo. Los blanquiazules visitarán el Metropolitano para enfrentarse al Atlético de Madrid, en Liga, ocho años después. Si la afición deportivista tiene en el recuerdo la gran noche copera -a pesar de la derrota- vivida ante los colchoneros la pasada temporada en Riazor, Angeliño conserva en la memoria su único enfrentamiento ante el Atlético de Madrid en una de las noches más destacadas de su carrera, en la que José María Giménez también estuvo presente.
La segunda etapa de Angeliño en el Manchester City, después de que los citizens lo repescaran del PSV, fue corta. El lateral solo estuvo seis meses en el Reino Unido antes de hacer las maletas para poner rumbo a un destino que marcó por completo su carrera. Tras una primera mitad de temporada con poca participación en Manchester, salió cedido al Leipzig, equipo que lo terminó fichando y con el que más partidos ha jugado en su carrera.
Nada más llegar, en enero de 2020 se hizo un hueco en el once de un Nagelsmann que se llevó al Leipzig a la ‘final a ocho’ de una Champions League marcada por la pandemia. Los cuartos de final enfrentaron -en una edición a partido único, disputada en agosto y con Lisboa como sede- al Leipzig de Angeliño con el Atlético de Madrid de José María Giménez. El destino, caprichoso como siempre, quiso que los dos deportivistas fueran protagonistas en la jugada decisiva de aquella eliminatoria.
Todo parecía que el encuentro se iba a resolver en la prórroga. A falta de pocos minutos para el final, los goles Dani Olmo y João Felix colocaban el empate en el marcador. Fue en el minuto 88 cuando Angeliño se sumó al ataque en una de sus habituales galopadas por la banda izquierda. Sin necesidad tan siquiera de controlar sirvió una pelota al borde del área para la llegada de un Tyler Adams que -con su gol- clasificó al Lepzig por primera y única vez en su historia a unas semifinales de Champions League.
Giménez, protagonista desafortunado en la foto del gol
El disparo de Tyler Adams no fue directamente al fondo de las redes, sino que rebotó en dos defensores antes de sobrepasar la línea de gol. Giménez, con su ímpetu habitual y a pesar de la fatiga tras 88 minutos de juego, se lanzó al suelo con el objetivo de taponar el disparo del centrocampista estadounidense, pero la fortuna aquel día no estaba del lado de los colchoneros.
La pelota, tras ser tocada por Giménez, rebotó en otro defensor Atlético y engañó por completo a un Jan Oblak que ya se había vencido. El central uruguayo se quedó rendido en el terreno de juego, tumbado boca abajo a modo de lamentación. A pesar de no ser culpable en la jugada, salió en la foto del gol al ser enfocado por las cámaras pocos segundos después del tanto que le dio el pase al conjunto alemán.
