La recta final del Dépor no es solo cosa del vestuario. El deportivismo lo sabe, y este sábado lo volvió a demostrar. Antes del entrenamiento previsto a las 11:00 en el Dépor Training Center, la grada del campo principal de Abegondo se llenó de banderas, bengalas y cánticos para recibir a la plantilla en el tramo más importante de la temporada. El lunes, los de Antonio Hidalgo reciben al Mirandés a las 20:30 en Riazor.
Riazor Blues al frente para coordinar una mañana para el recuerdo
La convocatoria, impulsada por Riazor Blues, llenó la grada cubierta de Abegondo. La pancarta de Old Faces volvió a desplegarse, al lado de la de Blues, ambas acompañadas de una tercera tela con el mensaje que el grupo de animación dejó claro esta misma semana: «Ambición, unión e ilusión». Banderas blanquiazules ondeando en cada fila, bengalas, aplauso y el futuro de la hinchada, muchos niños viviendo en primera fila algo que jamás olvidarán.
El recibimiento no se limitó al canto inicial. Cuando la plantilla terminó la sesión de trabajo, los futbolistas se acercaron hasta la grada y se colocaron en línea, abrazados, frente a la afición que los había esperado durante toda la mañana. El DaleDé retumbó en Abegondo, convirtiendo en uno a hinchada y equipo.
Un apoyo que ya es costumbre en el tramo decisivo
Los recibimientos masivos se han convertido en parte del guion de esta recta final. Ya pasó antes del Zaragoza, cuando el autobús del Dépor llegó a Riazor entre bengalas y cánticos. Se repitió en las horas previas al partido del Málaga. Y ahora, con la liga apretando hasta el último minuto y el Racing empujando por delante, la afición ha decidido empezar antes todavía: este sábado, en el lugar donde el equipo trabaja cada día, sin autobús que esperar, solo para que la plantilla sienta de nuevo la fuerza de los suyos.
Ahora, esta energía deberá trasladarse el lunes a Riazor. Donde a las 20:30 espera el Mirandés de Carlos Fernández.



















