El Deportivo sumó en el Metropolitano su sexta jornada consecutiva sin ganar. El equipo de Antonio Hidalgo demostró un gran saber estar ante uno de los grandes de LaLiga como el Atlético y estuvo cerca de llevarse un valioso punto en una clara ocasión final que Kevin Sánchez no logró transformar en gol. El extécnico del Dépor ABANCA Manu Sánchez analiza las claves del encuentro y reivindica la apuesta por la cantera.
1. Personalidad
El Dépor saltó al césped del Metropolitano sin complejos y con la idea de competir de tú a tú contra todo un Atlético de Madrid. Los deportivistas le bajaron las revoluciones al partido a base de posesiones largas y muchos pases de seguridad para mantener la pelota evitando las acometidas de los atléticos al espacio.
La continuidad en el juego era la premisa. El Dépor parecía estar más cómodo en el partido que los atléticos, que fueron increpados una y otra vez por su propia afición. La idea estaba funcionando, al Dépor le costaba generar peligro, pero evitaba de esta forma el juego exterior madrileño, donde Lookman fue anulado casi por completo por Mella y Quagliata se bastaba para evitar las acciones de Kang-In Lee.
Yeremay dejó una vez más muestras de su calidad y fue el canalizador del juego de ataque deportivista. El más destacado de ambos conjuntos en los primeros 45 minutos generó, tras un golpeo directo, la ocasión más clara en botas de Amatucci.
2. Preparados para sufrir
Para los momentos sin balón, Hidalgo tiró una vez más de Mella como carrilero con clara vocación defensiva para contener a Lookman, generando una línea de 5 atrás donde Alti sería el encargado de saltar a Grimaldo en las clásicas incursiones interiores del lateral internacional.
Loureiro y Giménez repartieron trabajo y mando por igual, donde destacó el central cercedense, que cuajó un excelente partido aportando seriedad y concentración en todo momento y realizando un marcaje de mucho mérito tanto a Julián Álvarez como a Baena. El Dépor era muy consciente del rival que tenía enfrente y guardó los muebles toda la primera parte sin pasar grandes apuros, con una actitud de esfuerzo y sacrificio por parte de todos sus futbolistas.
En el centro del campo, Soriano, esta vez como interior diestro, con Villares y Amatucci, anularon por completo el carril central atlético, donde un desdibujado Barrios no logró brillar como sí lo estaba haciendo esta temporada. Yeremay y Bil ejercieron de punta de lanza e inicio de presión sobre el rival, dificultando el juego fluido de los madrileños.
3. Golpe de timón de Simeone
Tras el paso por la caseta, Simeone realizó un doble cambio que resultó fundamental. El argentino supo leer el planteamiento defensivo deportivista y lo contrarrestó reforzando el carril diestro con la efervescencia de Giuliano, recolocando a Lee en una doble media punta con Baena y dejando todo el carril zurdo para Grimaldo.
En la primera acción ofensiva tras los cambios, Baena generó la duda entre Alti y Mella, que ya no tenía la marca sobre Lookman, y Grimaldo pudo recibir en el costado del área con tiempo y espacio para servir un balón preciso a Julián.
El gol pareció descolocar a los blanquiazules, que pasaron 10 minutos más a merced de los del Cholo hasta que Hidalgo recompuso el equipo al 4-4-2 clásico de la temporada.
4. Arreón final y otra vez Adama
Este Dépor de Hidalgo siempre compite los partidos, siempre está vivo y siempre termina de pie. Ante la falta de resultados de los últimos seis partidos (ocho si contamos los amistosos de la ventana FIFA), nos quedan las buenas sensaciones del equipo en todos y cada uno de ellos.
Es cierto que el equipo no es brillante (salvo cuando aparece Yeremay) y que no practica un juego divertido o de gran voltaje. Pero el Dépor es fiable. Puedes apostar siempre por los blanquiazules porque el partido nunca va a ser fácil para el rival.
En el Metropolitano, una vez más, los coruñeses escucharon el pitido final sobre el área rival. Y una vez más fue Adama quien personificó esa resiliencia, desbordando una y otra vez por su costado y sacando diferentes centros que por muy poco no nos dieron el más que merecido empate.
Eso sí, Traoré tiene gasolina para pocas arrancadas de muchos metros por delante, pero si el equipo, como ayer, da un paso adelante en su posicionamiento, el extremo de L’Hospitalet demostró que es capaz de repetir esos esfuerzos con éxito de una forma más continuada.
Quiero terminar este análisis con 3 detalles muy importantes sobre el partido de ayer:
- Los arbitrajes contra los grandes serán así. Incomprensibles las tarjetas a Yeremay y Quagliata y solo en los minutos finales pareció llegar la equidad en las decisiones. Eso sí, aplaudir las decisiones arbitrales sobre el campo parece que tiene consecuencias según la camiseta que lleves.
- La foto de capitanes en el Metropolitano. Nos produce un gran orgullo que en esa instantánea figure Diego Villares. Del barro a la élite sintiendo los colores. ¡Bravo!
- Por último, una mención especial para la cantera. Apostar por ella es esto. Puede salir bien o mal, pero si crees, tienes que mantener la confianza. Y la mía es plena en toda la cantera y hoy en especial en Kevin Sánchez. Felicidades a todos los que han nacido con todas las lecciones aprendidas del fútbol profesional. Para todas y todos los demás, continuar persiguiendo vuestros sueños, que serán también los nuestros. ¡Forza Dépor!
