El deportivismo cumplió. La convocatoria que la Federación de Peñas, los Riazor Blues y Old Faces lanzaron el viernes bajo el lema «¡Vannos ver volver!» se tradujo este sábado en una marea blanquiazul a las afueras del Dépor Training Center. Más de un millar de aficionados respondieron a la cita para despedir al autobús del equipo en el arranque de su viaje hacia Valladolid, donde el domingo el Dépor puede sellar el ascenso a Primera División.

La quedada estaba marcada para las 14.30 horas, pero la afición se adelantó. Muchos llegaron a Abegondo con bastante antelación para esquivar el tráfico, y el ambiente fue creciendo poco a poco entre banderas, bufandas y cánticos pese a un calor que no dio tregua en toda la jornada. Operarios del club repartieron agua para combatir el bochorno mientras los exteriores de la ciudad deportiva se llenaban.
Pasadas las tres de la tarde, el autocar inició su marcha hacia tierras castellanas envuelto en aplauso, cánticos y el humo de las bengalas. La imagen que queda para el recuerdo es la del bus avanzando por el túnel próximo a Abegondo entre una nube de humo rojo, una estampa que el deportivismo ya ha convertido en parte del guion de esta recta final de temporada.
Antes de partir, el vehículo se detuvo para que varios capitanes bajasen a agradecer en persona el respaldo. Villares, Yeremay, Escudero, José Ángel Jurado y Ximo Navarro abrieron la puerta para agradecerle a la afición la enésima muestra de apoyo.
El Dépor no estará solo en Valladolid. Se espera un desplazamiento masivo de seguidores blanquiazules al José Zorrilla, donde el equipo afronta una jornada a tres puntos del regreso a Primera. La afición que celebra ahora los buenos momentos es la misma que no abandonó al equipo en Primera RFEF. Abegondo fue solo el primer paso de un fin de semana que el deportivismo quiere convertir en histórico.
