El Deportivo ya prepara su visita a Butarque, donde se medirá al Leganés el próximo lunes 1 de septiembre a las 21:30 horas. El partido se jugará en un escenario que ha sido noticia en toda España tras la imagen que dejó el empate del conjunto pepinero contra el Cádiz.
El césped del estadio madrileño se convirtió en protagonista absoluto. Amplias zonas del terreno fueron teñidas de verde para disimular su deterioro y la escena no pasó inadvertida. Camisetas, pantalones, balones y hasta la piel de los futbolistas acabaron manchados de pintura tras cada caída. Una estampa insólita en el fútbol profesional que las cámaras no dejaron de captar.
Como no podía ser de otra forma, en las redes sociales hicieron acto de presencia infinidad de comentarios irónicos y críticos. Pero, sobre todo, la sorpresa por el estado de un césped que se aleja de los estándares de una competición profesional.
El Leganés repite en casa esta jornada y, según informó el diario AS, en el club confían en que los trabajos de mantenimiento mejoren la situación, aunque la propia prensa local habla de esperar “un milagro” para que el campo presente otra cara el lunes. Las bandas, donde el contraste fue más evidente, son las zonas que más preocupan.
🔛Así se encuentra el césped del Municipal de Butarque.
🟡A las 21:30h, el cuadro de Garitano se mide al Leganés. @diarioas / @radiocadiz pic.twitter.com/luBL92Ffi8
— Beni Arroyo (@beniarroyo_) August 22, 2025
Royalverd, en el centro de la polémica
En el Leganés reconocen que la imagen del duelo contra el Cádiz supuso un daño reputacional evidente y señalan a Royalverd, la empresa que desde 2017 gestiona el césped tanto del estadio como de las instalaciones de entrenamiento.
Los problemas han llegado en los tres últimos arranques de temporada, después de años sin incidencias reseñables. Lo vivido ante el Cádiz, sin embargo, superó todos los precedentes. El proceso de transición entre las variedades Bermuda (de verano) y Raigrás (de otoño e invierno) falló entre mayo y agosto. El club ya lo detectó con antelación y pidió explicaciones, pero Royalverd tranquilizó al Lega.
El resultado fue que, a una semana del inicio liguero, se pasó de la calma a las prisas. Llegaron grandes tepes de césped como solución de urgencia, injertados en la salida de vestuarios y otras zonas, pero demasiado tarde. El último recurso fue recurrir a la pintura verde para cumplir con uno de los parámetros que exige LaLiga: la uniformidad de color. Una medida legal, sí, pero que dejó imágenes casi inéditas en el fútbol profesional.

Un reto añadido para el Dépor
Para el Deportivo, el césped puede ser un rival más. Antonio Hidalgo tiene entre ceja y ceja afianzar la línea ascendente que apunta su equipo, pero sabe que el terreno de juego influirá en la velocidad de la pelota y en la seguridad de cada apoyo. Butarque pondrá a prueba al Dépor no solo contra el Leganés, también contra un campo en entredicho desde el inicio del curso.
