El Deportivo había jugado ya dos partidos en Primera División, pero no estaba de vuelta todavía. No al menos en uno de los pilares más importantes como es el de la afición y que se mostró más influyente que nunca en la victoria de este domingo ante el Valencia, la primera del curso en la vuelta a la élite para los de Antonio Hidalgo.
1. Riazor está de vuelta
«El Dépor regresó a Primera División el pasado 24 de mayo en Zorrilla y lo escenificó hace un par de semanas ante el Elche, pero esa vuelta a la élite no fue completa hasta ayer. La afición del Dépor fumó la pipa de la paz con la directiva del club y Riazor volvió a vibrar como en las grandes ocasiones».
«Para los escépticos de ‘la afición no mete goles’ quedará el 1-0 ante el Valencia para la historia. El minuto 12 ya mágico en Riazor dio lugar a aplausos del resto del estadio y un ‘Dale Dé’ culminado con el autogol de Tárrega».
«El destino tenía guardado un nuevo episodio para la gran historia blanquiazul, demostrando una vez mas que la unión hace la fuerza y que este escudo sin su gente no es más que un simple club de fútbol».
2. El posicionamiento de Mario
«Carlos Corberán dijo en rueda de prensa sentir ‘vergüenza’ del partido de su equipo y que el nivel de activación no era el propio de un partido de Primera División. Estando muy de acuerdo con la activación e intensidad de sus futbolistas, que favorecieron el juego del Dépor, a Corberán se le olvidó citar que su compañero de profesión en el banquillo rival le superó también en la pizarra».
«Hidalgo liberó a Soriano del corsé del doble pivote para proporcionarle la libertad que necesitaba el madrileño para volver a brillar. Situó a Riki como acompañante de Lorenzo Amatucci y permitió que tanto Mario como Luismi ocuparan las posiciones de extremos, aunque solo sobre el papel, porque su verdadera función fue la de generar superioridades por dentro liberando los carriles para Ximo y Quagliata».
«Utilizar la energía y recorrido del ’16’ y el ’21’ en diferentes alturas facultó al equipo no solo de esa superioridad numérica sino también posicional desbordando continuamente a los ches en el centro del campo».
3. Cambio en el sistema del Valencia
«Tras el paso por vestuarios, el Valencia cambió el dibujo regenerando su línea defensiva de 3 a 2 centrales aportando un futbolista más al centro del campo para contener el juego deportivista. Y tuvo su resultado pero ya con el tercero del Dépor y muy pocas ideas arriba para darle la vuelta al marcador.
Antonio intentó contener a Danjuma con Alti ayudando a Ximo e inhabilitar así una de las mejores opciones ofensivas de los valencianistas».
«El equipo trabajó a destajo y sólo pasó algún apuro con centros laterales y acciones a balón parado».
«Mención especial a cómo se recompuso Ede de su grave error y una nueva parada de Leo Román para demostrar el porqué de su fichaje».
4. ‘Aurameyang’
«Es un futbolista de categoría mundial y lo está demostrando partido tras partido. Recomiendo a todo el que pueda que escuche sus declaraciones en zona mixta. Parece que lleve años disfrutando del paseo marítimo o sentándose en alguna terraza de La Marina. Tuvo palabras de agradecimiento para la afición, detalles de capitán con Bil y Ede y hasta dejó un mensaje que debería calar muy hondo en este nuevo fútbol moderno donde parece que los jugadores necesitan ponerse a punto sobre la competición: sabía con tiempo a donde iba a ir y se preparó a conciencia. Que un tipo de 37 años haga lo que hace y como lo hace sobre el verde para un equipo recién ascendido no es casualidad».
«Volvió a marcar y ya van tres de tres. Se permitió lujos como el remate lejano en plancha o una asistencia con el hombro. Juega y hace jugar. Sonríe y hace sonreír. Ganó la batalla de ‘farmear aura’ con los bailes finales celebrando la primera victoria de nuestro Dépor en LaLiga. Riazor tiene un nuevo ídolo y parece que nos vamos a divertir con él».
5. La nota negativa
«En una jornada que todo era felicidad y alegría, donde todos los futbolistas brillaron a gran nivel y el equipo estaba logrando su primera victoria del curso, Alti empañó el momento con su autoexpulsión infantil y evitable».
«Es un futbolista propenso a la protesta y a la simulación, pero ayer fue un paso mas allá con una falta de respeto al colegiado que no debería tener lugar en el fútbol profesional y mucho menos en el Dépor».
«Adrià debe entender que todos los futbolista profesionales de élite son un espejo para los mas jóvenes y estos reproducen a pies juntillas todo lo que presencian en un campo y en la televisión. Borrón y cuenta nueva».
