El proyecto del Dépor ABANCA esta temporada no ha terminado de arrancar. O más bien no ha empezado nunca a tenor de los resultados en el inicio del curso y ahora en la segunda vuelta. Siempre que ha logrado sumar de tres ha acabado llevándose un sopapo a las primeras de cambio, impidiéndole soñar con algo más ambicioso que repetir la permanencia de hace un año. Un rendimiento que le situaciones en lo que habitualmente se denomina como la ‘zona de nadie’.
Poco más puede pedírsele a una plantilla que suma apenas cinco partidos ganados de veinte, además de otros tantos empates. La realidad, tozuda ella, muestra al conjunto coruñés que en este momento no está para pelear por cotas más elevadas ante rivales como el Sevilla, que pasó por encima del equipo dirigido por Fran Alonso sin necesidad de pisar demasiado el acelerador.
En este escenario el equipo visitará este sábado (12:00 horas, DAZN) al colista: el Levante. Una oportunidad para tratar de volver a la senda de la victoria como paso previo a enfrentarse a un coloso como el FC Barcelona. Algo así como una opción para tomar aire antes de zambullirse en una piscina muy profunda como es el club blaugrana. Las valencianas solo han sido capaces de ganar dos encuentros y en la ida, allá por el mes de noviembre, perdieron ante el Dépor por la mínima en Riazor.
Colchón suficiente, pero decepcionante
Lo cierto es que pese a todos los sinsabores del año -muy lejos de la ilusión prometida en la pretemporada- la realidad clasificatoria permite afrontar el tramo final con cierta tranquilidad. Once puntos separan al Deportivo de la zona de descenso y el nivel de puntuación de los rivales de abajo no invita a pensar en grandes problemas. Sin embargo, queda a una distancia mayor de la ambición de estar mucho más arriba.