La pretemporada del Dépor, en lo que al nivel de los rivales se refiere, ha ido en línea ascendente con el paso de las semanas. Omitiendo el amistoso a puerta cerrada contra el Famalicão, los blanquiazules comenzaron midiéndose a un equipo de Tercera Federación y la cerraron ante dos rivales de primeras divisiones europeas. Esta última semana, ante equipos de la máxima élite, el Deportivo ha aguantado el tirón del aumento de nivel. Las dos victorias, ante el Oviedo y el Le Havre, son la mejor forma en la que los blanquiazules podían llegar al inicio liguero, con buenas sensaciones y comenzando a adoptar la costumbre de ganar.
Y es que en este sprint final, los deportivistas, lejos de tirar la toalla, han metido una marcha más. Ya lo demostraron el miércoles contra el Oviedo. En una segunda mitad de alta intensidad, el Deportivo se llevó el Emma Cuervo tras vencer a los carbayones. El gol inicial de Fede Viñas fue contrarrestado por Zakaria y Patiño, encargados de darle al Dépor la victoria.
La última piedra de toque que han tenido los deportivistas antes de volver a la competición regular ha sido el Le Havre. El conjunto francés fue el invitado a la octogésima edición del Trofeo Teresa Herrera. Después de una primera mitad densa, en la que ya dominó el Dépor, el segundo tiempo sirvió para trasladar la superioridad blanquiazul al marcador. Zakaria y Yeremay, los dos máximos anotadores de la pretemporada, no fallaron a su cita con el gol en el regreso a Riazor después de más de dos meses.
Un poco más de un mes de preparación ha tenido Hidalgo para hacer todas las pruebas pertinentes antes de ponerse con lo serio. El nuevo míster no podrá hacer más probaturas. Ya sin amistosos a la vista, el Deportivo se jugará los tres primeros puntos de la temporada en Granada. Con la mirada puesta únicamente en el Nuevo Los Cármenes afrontará la plantilla del técnico de Granollers esta última semana de entrenamientos.
